sábado, 19 de mayo de 2012

Una visita, dos relatos

O
Acerca del modo en que los medios crean la realidad


A veces, para muestra basta un botón. Otras, son necesarios dos. Este es uno de esos casos en que, para mostrar cómo los medios construyen una cierta percepción social sobre la realidad -a partir de lo que cuentan y lo que silencian- es necesario apelar a dos coberturas del mismo hecho.

Quienes seguimos atentamente a los medios, no nos animaríamos a calificar al Diario La Prensa como oficialista. Ni siquiera como simpatizantes del kirchnerismo (ni que hablar del cristinismo). Sin embargo, al cubrir el viaje reciente de la Presidente a Angola en una misión comercial, destacó que al hablar ante la Asamblea Nacional CFK subrayó que "no hay posibilidad de desarrollo, de crecimiento, de inclusión y de respeto del resto de los países del mundo si no hay democracia". Este comentario de la Presidente justificó para La Prensa el título de la nota: La Presidenta hizo una enfática defensa de la democracia.

Por su parte, para el Diario Clarín el título de su nota de cobertura fue: Cristina ignoró a la oposición y a los derechos humanos en Angola. Para este diario, sobre los reclamos por los derechos humanos por parte de los grupos opositores, la Presidente "no hizo ninguna referencia a todo esto". Y en los medios radiales y televisivos asociados al Grupo no dejó de tratarse durante estos días la supuesta falta de compromiso con la democracia por no haberlo hecho.

La doble cobertura podría no pasar de ser considerada más que una anécdota, si no fuese porque la interpretación que hacemos de la realidad (al menos, de la que no nos resulta inmediata) consiste, sobre todo, en lo que sobre ella nos cuentan. Son estos relatos, por lo tanto, los que conforman lo que nosotros entendemos como "realidad". Y es entonces que la doble cobertura se nos vuelve mucho más que anecdotaria: los medios tienen la capacidad y el poder para construir los modelos con que percibimos e interpretamos la realidad. Y, por lo tanto, influyen notablemente sobre las decisiones que tomamos respecto de nuestra acción sobre ella.

Dicho de otro modo: si los medios no sólo configuran las formas de percepción e interpretación sobre la realidad, sino también los modos de acción sobre ella, son los que -de alguna manera- la crean.



Estos son los formadores de precios (¿y de la inflación?)

jueves, 17 de mayo de 2012

Una historia que se repite (o que continúa...)



El pasado viernes 20 de abril, en este mismo blog publiqué una entrada titulada Transferencia de pobres. De la Ciudad al Conurbano. En la misma daba cuenta de mi inquietud por lo que parecía ser un sistemático proceso de traslado de pobladores de las villas porteñas (especialmente la 31 y la 1-11-14) hacia municipios del conurbano bonaerense, como parte de lo que podría convertirse en un inmenso e increíble negocio inmobiliario para el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, con consecuencias nefastas para los municipios de destino.
En el día de hoy Política Digital publica Río Negro: Temen que habitantes de la Villa 31 ocupen tierras en el Bolsón , una noticia que parecería indicar que la historia se repite. O, simplemente, continúa... ¿Habrá límites que le marquen al gobierno de la Ciudad de Buenos Aires hasta cuándo?

miércoles, 16 de mayo de 2012

Una imagen, dos relatos

Tengo un viejo hábito. Todos los domingos, mate en mano, leo el diario. Para hacerlo elijo Clarín. Me gusta pensar que lo hago como una forma de mantenerme "epistemológicamente vigilante", pero lo cierto es que es pura habitualidad, una costumbre que me mantiene unida al rito dominguero que compartíamos con mi viejo. Pero ahora lo hago birome en mano (vicio de lectora de mi época de estudiante) y confrontándolo con todas las fuentes y ediciones de diarios con que me es posible hacerlo.

El último domingo 6 de mayo, ilustrando la nota titulada "De apuro y para evitar cortes, pagarán 26% más caro el gas", me topé con la siguiente imagen:

En la edición impresa (esta ilustración fue bajada de la edición digital), la imagen puede verse completa. Y lo que la Presidente lleva en sus manos es un cuadro que me resultó fácilmente reconocible (justamente, porque había hecho anotaciones sobre él y marcado la nota en que aparecía). Quienes tienen el diario por ahí, pueden confrontarla sin dificultad, ya que salió perfectamente legisble:


Se trata, ni más ni menos, que de un cuadro estadístico que analizó Paul Krugman, premio Nobel de Economía 2008. ¿Para qué lo utilizó? Como ejemplo acerca de cómo los medios de comunicación construyen un relato sobre las condiciones económicas de los países, que lejos de reflejar la realidad objetiva sobre dichas condiciones, opta por hacer referencia a la distancia relativa entre las decisiones de política económica que los mismos asumen y aquellas que los medios consideran "correctas". Ironía poética... bah, como toda ironía.

A veces, a algunos "se les escapa la tortuga". O los "traiciona el inconsciente". O... más allá de cómo interpretemos la elección de esta imagen para ilustrar dicho artículo, lo interesante es que confirma que, más allá de los hechos, lo que prima es la construcción de un relato. Justo, justo, aquello que los medios le achacan al gobierno.

Cosas vederes, Sancho...  

Paul Krugman, la Argentina y el relato de los medios

Paul Krugman sobre la Argentina, hoy en su Blog del New York Times

“LA FORMA ARGENTINA”

Por Paul Krugman

Mayo 3, 2012


Matt Iglesias, quien acaba de pasar un tiempo en Argentina, escribe acerca de las lecciones de la recuperación del país tras la salida de la Ley de Convertibilidad donde un peso equivalía a un dólar. Como dice, es una historia de éxito notable que, sin duda, es un ejemplo para la zona del euro.

Le agregaría sólo una cosa más: la cobertura de noticias de medios argentinos es otro de esos ejemplos donde la sabiduría convencional puede hacer que sea imposible obtener los datos básicos de manera correcta. Seguimos recibiendo noticias sobre la recuperación de Irlanda cuando, en realidad, no la hay – pero tendría que haber porque, maldita sea, han hecho lo “correcto”, entonces eso es lo que vamos a informar.

Y por otro lado, las noticias sobre Argentina son casi siempre de un tono muy negativo – son irresponsables, están re-nacionalizando algunas industrias, hablan de manera demagógica, así que les debe estar yendo muy mal. No importa lo siguiente:



Solo para ser claro, creo que a Brasil le esta yendo muy bien, y creo que ha tenido un buen liderazgo. Pero ¿por que exactamente es Brasil un “BRIC” impresionante mientras que Argentina es siempre menospreciada? De hecho, sabemos porque – pero no habla bien del estado de los informes de economía.

Fuente: http://www.embajadaabierta.com/?p=2591

jueves, 26 de abril de 2012

Flashback: una miradita a los '90

Entre esas cosas maravillosas con las que uno se topa sorpresivamente en internet, en una tarde fría y con un matecito demorado al lado de la máquina, está esta revista. Y entre las maravillas de esta revista, esta columna: un viaje abrupto e inesperado a la década que más querría olvidar, y que sin embargo vuelve una y otra vez como rémora del pasado.

De lectura ineludible para quienes ven un continuismo entre kirchnerismo y menemismo. El kirchnerismo puede ser muchas cosas, de todo calibre; pero no es -y calculo que nunca será- menemismo, con su impúdico talento para teñir de sí mismo a la sociedad. Para los más jóvenes, una ventanita a lo que no era excepción:


 

Fernanda, Poli y una fría cama de hospital



Escribe Samanta Farjat
sfarjat@elguardian.com.ar

No sabía, cuando llegué al Luna Park el pasado jueves 19 de abril, que estaba iniciando un viaje a un pasado remoto al que suelo volver, una y otra vez, para nunca dejar de estremecerme. No me refiero a la música de Julio Iglesias, el astro que se iba a presentar en ese escenario y con el que tanto me había torturado mi mamá cuando yo era chiquita (de hecho, era mi mamá quien me acompañaba en aquella noche fría), pasando una y otra vez sus casetes (¡qué lejano suena todo eso hoy!) y alentándome a cantar sobre la voz de Julio… Y tanto canté que ahora me sé de memoria varias de sus canciones. Nos sentamos en la séptima fila. El show fue, como me imaginaba, una extraña mezcla de nostalgia, romance y decadencia. Mi madre salió con una sonrisa.
Pero me refería, como dije, a otro pasado remoto y no a la música de Julio Iglesias. Aquel otro tiempo se hizo presente con la aparición, dos filas detrás de nuestras butacas, de un importante periodista con el que habíamos compartido varios programas en los años noventa. El presentador tardó en reconocerme, tal vez por mi nuevo tono de cabello o tal vez porque quisiera disimular que la joven esbelta que lo acompañaba no era su esposa (aunque, la verdad sea dicha, tampoco parecía molestarle que los vieran juntos), pero a la salida quedamos juntos entre la multitud. “¿Viste lo que le pasó a Fernanda?”, me dijo. ¿Fernanda?, pensé. ¿María Fernanda Villar, aquel personaje secundario del affaire Coppola? Sí, a ella se refería. Y cuando me contó que su madre había muerto me recorrió un escalofrío. Presentí el dolor de mi antigua compañera de pantalla antes de despedirnos. Caminé en la noche oscura con mi mamá, que seguía comentando el show. Por mi parte, no pude dejar de pensar en la desgracia de aquella chica.
Al día siguiente el sol relucía en la mañana de Palermo. Acompañé a mi amiga Carla al Hospital Fernández, donde debía hacerse un análisis prenupcial, y una enfermera regordeta, de mirada astuta, me envió, de nuevo y sin pasaje de regreso, a los años noventa: “María Fernanda Villar está viviendo en este hospital, en una de las habitaciones de arriba”. “¿Viviendo?”, me sorprendí. Y escuché, entonces, buena parte de la historia que he venido a contar. Que, les prevengo, es una historia triste. Una historia de fama, noche y ruina.
En esos días –y en esas noches– en que el fin de siglo ya se vislumbraba, María Fernanda Villar (con quien quisiera aclarar que nunca me tiré de las mechas, pues la que hacía eso no era yo) se jactaba de ser la novia del malogrado rey de la noche Poli Armentano, aunque hasta el día de hoy nadie la ha reconocido como tal. Poli, como recordarán, fue el dueño de la disco El Cielo hasta el día en que una bala de calibre 22 le entró por la sien.
Cuando ese asunto se olvidó, Villar se metió en el caso Coppola, acusando a Guillermo de haber mandado a matar a Poli por una deuda. Pueden decir lo que quieran. Pero yo creo que aquél se portó tan mal con tanta gente que ni siquiera él mismo habrá sabido cuál de todos sus enemigos lo había mandado a liquidar. Al tiempo que sus huesos comenzaban a descansar en la tumba, Villar recorría los canales con su foto y decía que no conocía la droga ni el sexo pago. Si en esos años no le creía, ahora le creo menos. ¿Para qué negar la historia, no? Lo importante es aprender de los errores y mejorar como persona. Y, lamentablemente, eso no pasó con la Villar.
Su origen, quizás, pueda ayudar a disculparla. Su madre –la que después la acompañaría en las maratónicas giras mediáticas– trabajaba como acompañante. Así fue como conoció, en algún rincón digno del olvido, al empresario Enrique Villar, de quien quedó embarazada. Y ése fue el comienzo de la desafortunada vida de María Fernanda Villar. Enrique se casó luego con Teté Coustarot. Cuando murió Villar, Teté heredó su fortuna. La madre de Fernanda trabajó entonces, y durante algún tiempo, en una empresa de Franco Macri, y luego se dedicó a presentarle admiradoras. Fernanda vivía de un sueldo que aquél le dejaba cada mes en las oficinas de administración de la compañía.



La decadencia de Fernanda, que luego se casaría con uno de los policías del famoso grupo de elite que marcharon presos junto al juez Hernán Bernasconi, comenzó cuando Macri le retiró el sustento. Muchos la vieron pidiendo dinero en los semáforos de Recoleta y también se supo de sus robos a un supermercado de la calle Quintana, de donde salía con un botín de cosmética y cremas (¡jamás un litro de leche!) guardado entre sus ropas...

Fuente: http://elguardian.com.ar/nota/revista/633/fernanda-poli-y-una-fria-cama-de-hospital

Leyendo las portadas de los diarios

La lectura de las portadas de los diarios es un ejercicio interesante para ver cómo jerarquizan la información unos y otros. Y el día de hoy fue especialmente interesante, ya que se acaba de realizar la votación en el Senado de la Nación por la expropiación de YPF.


Como mi lectura fue sobre las versiones digitales, para la formalización de este artículo me valí de la apoyatura de Diario Registrado del 26 de abril de 2012. De todos modos, he registrado las mismas observaciones que pude contrastar con lo verificado este.

Por un lado, vamos a encontrarnos con un grupo de diarios que jerarzquizan como noticia del día la votación en el Senado. Mientras que Clarín destaca en su portada "YPF: el Senado dio amplio apoyo a la expropiación", Página/12 pone la foto del tablero devotación "63 Votos Positivos, 3 Votos Negativos y 4 Abstenciones" y BAE anuncia "El Senado aprueba la expropiación de YPF y gira el proyecto a Diputados".
Los que van un poco más allá son Tiempo Argentino, connotando positivamente la noticia al titular "El Senado aprobó la recuperación de YPF", y Ambito Financiero al poner el foco en las disidencias dentro del acuerdo: "YPF: agrio debate pero todos votan la expropiación"
Por otro lado, desde una perspectiva más alineada con los intereses opuestos a los que la ley defiende, La Nacion destaca que "EE.UU. considera "difícil" la relación con Argentina". Apenas una columna sobre la derecha  titula  "YPF: Fuerte respaldo del Senado a la estatización", marcando lo que entiende como asunto de mayor relevancia. Algo parecido a lo que hace El Cronista,  del diputado Francisco De Narváez, para quien el tratamiento de la expropiación de la petrolera amerita un pequeño recuadro casi al pie de la tapa.
Sin embargo, lo más significativo de la contrastación lo aportan Crónica y  Diario Popular. Mientras que el primero titula "Zafó Boca", para el segundo lo fundamental es que "Boca no se frena"

En fin, diarios para lectores de todos los gustos... O gustos en conformidad con la lectura de determinados diarios.