miércoles, 25 de mayo de 2022

Feliz Revolución de Mayo, Día de la Patria

 

Viviana Taylor

 

Acuñada al calor de los actos escolares, desde mi infancia me acompaña una especie de asociación refleja: cada vez que escucho “Revolución de Mayo” en mi cabeza resuena “el Pueblo quiere saber de qué se trata”.

Me sigue pasando. Como parte del Pueblo, sigo queriendo saber de qué se trata. Y con vicio de maestra, necesito pensar colectivamente, en voz alta (o a puro tipeo), con la sospecha de que no estoy sola en esta necesidad de aventurarnos a saber de qué se trata.

 

Mi primer problema es con la palabra “revolución”, y esa idea de que se trata de un cambio radical y rápido de las estructuras vigentes. Cuando era aquella niña vestida de paisanita que bailaba el pericón, la tenía más clara: Revolución era la de Mayo de 1810, y por ella nos reuníamos a celebrar el “cumpleaños de la Patria”.  

Pero se nace una vez y listo. El cambio radical y rápido ya sucedió. Ya se nació. Ya se existe en tanto radicalmente diferente.

¿Es así? Y si no es así, entonces ¿qué clase de revolución es la Revolución de Mayo?

 

Mi hipótesis, y las/los/les animo a que me acompañen en esto de pensar colectivamente, es que la Revolución de Mayo es una revolución inconclusa. Una revolución que todavía estamos librando, y que estamos viviendo un tiempo en que esas batallas tienen plena actualidad. Batallas que libramos pretendiendo la construcción de consensos en torno de qué país queremos, y cómo lo proyectamos.

Claro que no es sencillo, ni fácil. Es más bien complejo, complicado, y probablemente imposible si nos sostenemos en la creencia de que se trata de construir consensos absolutos, que a todes nos incluyan y en los que todes nos reconozcamos parte.

Podemos pensar en un modelo de país con independencia económica, soberanía territorial y política, y una ciudadanía con derechos, más allá de que debamos discutir y acordar diferentes formas de construirlo, y hasta disentir entre diferentes momentos en su construcción. Pero somos ingenuos de toda ingenuidad si creemos que todos, todas y todes acordamos en que esa es la Argentina que pretendemos. Frente a esta, hay otra imagen de la Argentina que se pretende, menos soberana y más “integrada” (dependiente) “al mundo” (a las grandes potencias, el sistema financiero global, las corporaciones empresariales…). Y que ya abandonó la lectura, puteándome por el uso del lenguaje inclusivo (seguramente acusándome de bruta y asesina de nuestro tan maravilloso, rico e inmutable “castellano”). Perdón por el exabrupto, pero está aprobado por la RAE.

 

 

 

No hay revolución, que -por definición- no toque intereses. Y no hay manera de que eso suceda sin provocar una reacción violenta de quienes pierden privilegios. En nuestra historia, esas reacciones pudieron haber sido más sutiles o más dramáticas, pero siempre han sido brutales. Y es importante que aprendamos a reconocerlas porque de estas formas de violencia está atravesada nuestra identidad colectiva.

 

 

Bertold Brecht es el autor de una frase de una lucidez maravillosa: “el peor ignorante es el analfabeto político”. Y lo es porque va generando miseria con cada decisión, a cada paso y NO SE DA CUENTA.

No se da cuenta, porque su posibilidad de concientización está siendo enajenada permanentemente por los medios corporativos de comunicación (que también son grandes corporaciones empresariales y por lo tanto se benefician con ese modelo dependiente, cuyos intereses promueven y sostienen).

 

Quienes proponemos un modelo de país con independencia económica, soberanía territorial y política, y una ciudadanía con derechos, no perseguimos una utopía: queremos que nos dejen construir el país que sabemos que podemos ser, porque ya hemos transitado ese camino. Queremos poner patas para arriba esta estructura de privilegios y dependencia para construir una Argentina justa, libre y soberana.

 

Por eso necesitamos construir memoria colectivamente: porque sin memoria no hay verdad, y sin verdad no puede construirse nada que valga la pena.

 

Así lo entendieron muy bien quienes, en cuanto Beresford fue derrotado y Buenos Aires reconquistada, se deshicieron de los documentos del juramento de lealtad que encumbrados vecinos de la élite porteña -todos apellidos patricios que aún hoy se proyectan en la política- hicieron al imperio británico durante las invasiones inglesas. Sin embargo, los invasores no olvidaron: borrar la memoria de los hechos fue su modo de protegerlos.

 

También lo entendió muy bien Rivadavia cuando desapareció de la memoria a los Granaderos y a los soldados del Ejército de los Andes, no reconociéndoles deudas ni honores. Ni su nombre.

 

Y lo entendió muy bien Mitre, que escribió una deshistoria de la Patria y fundó el diario La Nación como “tribuna de doctrina” para divulgarla. Una deshistorización que sigue proyectada en la actualidad a través de su corporación de medios.

 

Fue así que nos fueron privando de nuestra identidad histórica. No es casualidad que en nuestro país coexistan la desaparición de la verdad histórica y la privación de nuestra identidad como Pueblo, con la desaparición de personas y la privación de la identidad de miles de niños y niñas bajo distintas formas de apropiación, cuya expresión más dramática y atroz fue la apropiación durante la última dictadura cívico-militar-clerical, pero que no es única ni ha terminado.

 

Lo entendió muy bien Federico Stürzenegger, al borrar de los billetes a “próceres muertos, que ahora representan un ser viviente que invita a pensar en el futuro y no en el pasado”, como dijo cuando presentó los billetes ilustrados con “peluches” (el sustantivo es suyo, no mío).

 

Lo entienden muy bien los medios corporativos de comunicación, que contaminan el espacio comunicacional con hechos irrelevantes y con lo que hoy llamamos fake-news, un nuevo eufemismo para no expresar lo que en realidad son: mentiras. Lo hacen como una muy eficiente estrategia para debilitar la verdad, y así van creando un sentido común cada vez más alejado de la realidad, y las condiciones para posicionamientos sociales y políticos cada vez más violentos y reaccionarios.

 

 

Así es como se construye un relato sin protagonismo popular, sin luchas, sin desaparecidos, sin muertos ni presos políticos, sin exilio, sin conquistas… En fin, sin historia. Un relato que va desautorizando hasta nuestras palabras, empujándonos a hablar en una especie de jeringoso donde terminamos sustituyéndolas por otras -lavadas e imprecisas- como si automáticamente su uso nos adscribiera a una “ideología”, y que Dios nos libre de semejante estigma. Como ya nos advirtiera John William Cooke, “en un país colonial, las oligarquías son dueñas de los diccionarios”.

 

 

Comencé con la hipótesis de que la Revolución de Mayo es una revolución inconclusa. Y que es nuestra tarea librar estas batallas por una Argentina con independencia económica, soberanía territorial y política, y una ciudadanía con derechos.

 

Si les resulté provocativa, o en algún momento causé enojo, incomodidad o molestia, eso también formó parte de mi intención. La idea es pensar colectivamente, así que mi invitación es a que se tomen el desafío de refutarla. Si en el camino se tropiezan con alguna verdad y con alguna certeza, celébrenla. Y compártanla. Aunque duela, porque la verdad suele doler, y muchas veces su revelación nos trae vergüenza. Pero siempre -como dice el periodista  Gustavo Campana-  es mejor asumir “la vergüenza histórica que repetir históricas vergüenzas. Porque, como nos enseñó Rodolfo Walsh,la verdad se milita.

 

Y para un/una/une docente, la militancia de la verdad no es una opción. Es una obligación.

 

¡Feliz Día de la Patria!

Sigamos construyéndola colectivamente.

 

Viviana Taylor

 

miércoles, 17 de noviembre de 2021

Elecciones legislativas 2021 en San Miguel

 

Algunas aproximaciones a los resultados locales

 


Por Viviana Taylor

 

En las PASO del 12 de septiembre, JUNTOS había obtenido en San Miguel el 51,55% de los votos, que bajó a 49,63% en las Elecciones Generales del 14 de noviembre.

Por su parte, TODOS sumó 10.000 votos desde las PASO: del 30,29% obtenido en septiembre, logró llegar al 33,64% en noviembre.

Con estos resultados, TODOS no sólo achicó la diferencia en todos los circuitos donde ganó JUNTOS, sino que recuperó el circuito 397B que había perdido en 2017.

 

Es difícil interpretar históricamente estos datos sin tener en cuenta que estamos intentando comparar resultados de diferente nivel de participación de votantes:

·        En 2021 la participación en estas últimas elecciones generales fue del 60,52% del padrón.

·        En 2019 había sido del 83,56%.

·        Y en 2017 (período con el que sería más pertinente la comparación, dado que también se trataron de elecciones legislativas, y es cuando asumieron las bancas que ahora se renuevan) la participación había sido del 80,23%: un 19,67%  más de votantes que en estas últimas elecciones. Para que podamos dimensionar el impacto de esta merma de votos: son más que los obtenidos en 2021 por Avanza Libertad, el FIT y Vamos con Vos en conjunto, que sumados alcanzaron al 16,71% de padrón; superan la mitad de los obtenidos por TODOS, y cerca del 40% de los de JUNTOS.

 

Estos datos muestran la originalidad del escenario de estas Elecciones Legislativas de 2021 y  la dificultad para comparar sus resultados con los de elecciones recientes.  

Por eso, y sólo como una aproximación que aporte a la discusión política, no voy a comparar cantidad de votos, sino porcentajes históricos:

Si comparamos los resultados  de las Elecciones Generales de 2021 con las de 2019, JUNTOS había obtenido el 55% de los votos, contra el 49,63% obtenido ahora (-5,37%). Esta pérdida se ve particularmente agravada porque en las PASO de 2021 había llegado al 51,55%: a pesar de haber aumentado la cantidad de votos obtenidos en septiembre dada la mayor participación de votantes en noviembre, perdió casi el 2% de representación de votos en sólo 2 meses.

Y si bien mejoró el porcentaje de votos obtenido en las Elecciones Legislativas de 2017, cuando obtuvo el 45.8% de representación con mayor participación de votantes (+10,71% de asistencia), el incremento 2017-2021  fue de apenas 148 votos. Estos números bastan para ejemplificar las dificultades para comparar este escenario con los de elecciones previas.

 

Por su parte, TODOS había obtenido en las Elecciones Generales de 2019 el 38,38% de los votos, contra el 33,64% obtenido en 2021 (-4,74%). Aunque pérdida al fin, apenas por debajo de la sufrida por JUNTOS en el mismo período, pero con una recuperación significativa respecto de las PASO, cuando había obtenido 30,29%: no sólo recuperó un 3,35% sino que lo hizo a la par que JUNTOS perdía 1,92% de su representación en 2 meses.

Y respecto de las Elecciones Legislativas de 2017, cuando se ganaron los cargos que hoy se renuevan, se podría considerar que mantuvo la misma representación: 33,63% de los votos en 2017 contra 33,64% en 2021.

 

He aquí los datos duros.

Quedan las interpretaciones –y sobre todo las propuestas derivadas de ellas- por realizar.

 

Por Viviana Taylor

 


jueves, 12 de agosto de 2021

Elecciones 2021 - Cómo pensamos San Miguel desde el Frente de Todos-PJ - 5° parte/Final

 


Juanjo Castro – Sabrina Del Oro

#AhoraJuanjo

 

Por Viviana Taylor

 

En la introducción a esta serie de artículos afirmé que estas elecciones de medio término son una oportunidad para que en San Miguel  comencemos a transitar el camino hacia un gobierno municipal alineado con los intereses de todos. Y que para lograrlo necesitamos compromiso, honestidad  y preparación. Pero que sólo con eso no es suficiente. También es necesario tener un proyecto claro.

1° parte: Economía, Comercio, Obras y Servicios Públicos

 2° parte: Salud

3° parte: Educación y Cultura

4° parte: Derechos Humanos y Género.

Dejé para el final algunas cuestiones atinentes al propio Gobierno Municipal. Si bien en estas elecciones sólo se definirán cuántos lugares en el Concejo Deliberante y el Consejo Escolar ocupará cada fuerza política, también es cierto que si logramos la mayoría de esos lugares estaremos en condiciones de ejercer con efectividad un verdadero control de la gestión del actual gobierno municipal en manos de ¿el PRO, UNA, Cambiemos, Juntos por el Cambio, Juntos?, y proyectar hacia las próximas elecciones del 2023 una clara imagen del tipo de gobierno municipal que queremos y hacia el cual avanzamos.

 

Gobierno Municipal

El acceso a la información pública es el nivel más bajo de participación ciudadana. Cuando no está garantizado, y la información a la cual acceden vecinos y vecinas es parcial, está distorsionada, o incluso es falsa, no sólo se violenta su derecho básico a estar informado de los actos de gobierno, sino que se les expone a todo tipo de arbitrariedades y perjuicios que –si se contara con información veraz y completa- serían imposibles de cometer.

En San Miguel este derecho no está garantizado, llegándose al extremo de que se archiven los pedidos de información por parte del Concejo Deliberante, por lo que nuestros concejales y concejalas no cuentan con los elementos mínimos indispensables para  ejercer el necesario control de los actos del gobierno municipal. Este hecho no es menor. Por eso proponemos:

·         La creación del Boletín Oficial Municipal.

·         La actualización permanente del Portal Digital Municipal como compromiso con los vecinos y vecinas de San Miguel de comunicación de los actos de gobierno y deliberativos.

·         La posibilidad de seguimiento del estado parlamentario de las ordenanzas, y el acceso al archivo permanente, a través del Portal Digital Municipal.

·         Para devolverles a vecines el protagonismo en la  participación ciudadana y propender al desarrollo equitativo de los barrios que componen al municipio, proponemos relanzar el presupuesto participativo, recuperando su sentido original y específico.

·         Implementación de la Auditoría Social, con control de los actos de gobierno por parte de la oposición, y el establecimiento de la obligatoriedad de presentación de Declaración Jurada Patrimonial para los funcionarios del gobierno municipal.

 

Además, creemos urgente:

·         La creación de las Defensorías del Pueblo; de la Tercera Edad; de Niños, Niñas y Adolescentes; y del Consejo de Género y Disidencias.

·         La promoción de la carrera administrativa municipal, para lo cual es necesaria la articulación de la formación profesional con la formación interna, con el fin de promover el  mejor desarrollo de las capacidades necesarias para la administración pública municipal en todas las áreas de gobierno, con sentido de compromiso y pertenencia.

·         El punto anterior no es posible de alcanzar sin el paso previo de la revisión urgente y prioritaria de los sueldos de los empleados municipales: como medida inmediata ningún trabajador puede percibir un sueldo inferior a la canasta alimentaria familiar. Y se impone un llamado a paritarias para revisar la escala salarial y las condiciones laborales.

·         También es necesaria la revisión y el eventual reordenamiento de la planta orgánico-funcional municipal, para corregir las distorsiones de una estructura con demasiados cargos jerárquicos políticos en relación con la planta de trabajadores.

 

Y dos medidas que, si bien no son sobre las características y estructura del gobierno municipal, son imprescindibles para la efectiva inclusión social:

·         La creación de Centros Municipales de Día para Adultos Mayores, que ofrezcan atención médico-asistencial, con una oferta variada de talleres, y una agenda amplia de actividades culturales, deportivas, formativas, recreativas. Esta medida apunta –por una parte- a que el gobierno municipal se comprometa en garantizar sus cuidados personales, compartiendo esta tarea con sus cuidadores (en su mayoría mujeres) de modo que no deban interrumpir (o puedan retomar) sus trayectorias formativas, laborales y el gozo de su tiempo libre (tan necesario para el cuidado de la propia salud). Y por otra parte, a fomentar la sociabilidad entre pares de los adultos mayores, en entornos cuidados, promoviendo la atención integral de su salud.

·         La apertura de Salas Velatorias Municipales, para que ninguna familia de San Miguel –a la vez que transita uno de los momentos más difíciles y tristes de su vida- deba endeudarse por no poder pagar el servicio requerido.

 

Viviana Taylor