Ya pasó algo más de un año desde queEsteban Cuello fue condenado por el brutal crimen de Laura Iglesias, la
asistente social del Patronato de Liberados de la Provincia de Buenos Aires que
fue asesinada mientras trabajaba. Condena que recibió del Tribunal Oral N°3
compuesto por los jueces Eduardo Alemano, Fabián Riquert y Juan Manuel Sueyro,
quienes le dictaron pena de prisión perpetua por la violación y el asesinato de
Laura Iglesias.
Sin embargo, algo de verdad y justicia
no es ni Verdad ni
Justicia.
Esta
condena ha dejado fuera a los otros partícipes necesarios para que este crimen
pudiera cometerse: policías cuya participación ha sido silenciada y debidamente
protegida con la no consideración de las pruebas que los implicaban y la no
evaluación de las nuevas evidencias que fueron apareciendo y que no fueron
valoradas bajo la excusa de que considerarlas debilitaría la acusación contra
Cuello.
Esta condena ha dejado
fuera la consideración del móvil de semejante ataque y asesinato: Laura fue
silenciada y con ella también fueron silenciados los testimonios que venía
recabando acerca del modo en que ciertos policías acosaban y hostigaban a
algunos de sus tutelados para delinquir en favor de ellos. Uno de estos
policías también está vinculado a otro femicidio de características muy
parecidas acaecido también en Miramar: el de la adolescente Natalia Mellman en
2001.
El
procesamiento y la condena a Cuello llegaron con la promesa de que la
causa no sería cerrada, de que se continuaría investigando hasta llegar al
procesamiento y la condena de los otros partícipes de su brutal violación
y asesinato.
Pero parece que
no va a ser así…
Por eso hoy familiares
y amigos de Laura Iglesias están pidiendo que sumemos nuestras voces para
pedirle a la fiscal Ana María Caro que no cierre el caso, y que investigue los
puntos que aún quedan oscuros por las evidencias que no fueron consideradas.
Desde su muro de
Facebook Manuel Iglesias, hermano de Laura, nos pide que nos unamos a su
pedido:
La fiscal Ana María Caro quiere cerrar el
caso y dejar sin investigar muchos puntos oscuros. Solo para que te des una
idea, hasta el día de hoy a más de 3 años, no se investigó su computadora, hubo
modificación de la escena del crimen, no pudimos ver las video-filmaciones
tomadas en la escena del crimen, no pudimos peritar prendas con manchas de
semen, etc.
Cerrar el caso sería dejar libres y sin proceso alguno a quienes han tenido
responsabilidades en el asesinato de mi hermana.inato de mi hermana.
¿Cómo ayudarlos?
Enviale un mail a
la fiscal, y con copia al juez y al Presidente del PLB para que no se cier
acaro@mpba.gov.ar
CC juanftapia@gmail.com
barbagalloc@plb.gba.gov.arEnviémosle un correo electrónico a la fiscal de la causa, al juez y al
titular del Patronato de Liberados Bonaerense, solicitándoles que no se cierre
la causa. Y agreguemos la dirección de Manuel para que la familia pueda tener una
idea de cuántos estamos acompañando su pedido.
Un modelo posible del mensaje
a ser enviado podría ser:
El presente mensaje de correo tiene la única intención de sumarme a las
voces de quienes le solicitan tenga a bien no cerrar la causa por el
asesinato de Laura Iglesias: quienes venimos siguiendo con atención e
implicación personal los avatares de la causa, estamos convencidos de que aún
hay muchos puntos oscuros que es preciso aclarar para que se haga Justicia efectiva.
Una justicia parcial o una parte de justicia, no es Justicia en
absoluto.
Sin más, y amparada en la confianza de que honrará la mejor decisión
-que es la que lleve a la verdadera y plena Justicia- la despido
respetuosamente,
Resulta que -como sabemos- ya
hace un tiempito la gobernadora de mano de hierro y modales de princesita
desvalida Mariu Vidal viene teniendo un choque con Mauri, que la mira azorado
desde La Rosada (cuando va... o desde donde sea que le toque mirarla según
esté haciendo algo o nadeando).
Y es que mientras Mariu no se
cansa de recorrer la provincia intentando seducir (¿convencer? ¿negociar?
¿extorsionar? ¿apretar?) intendentes para que se sumen a Cambiemos, Mauri le
quiere modificar las reglas del juego con el voto electrónico.
Y Mariu entiende que no le
conviene cambiar las reglas ni cambiar de juego cuando ya tiene las fichas sobre
el tablero y en marcha su próxima movida.
Es justo acá que entra en juego la conexión local: el exfpv-exmassista-(por ahora)PRO (qué manera de hacer turismo político la de este muchacho) intendente de San Miguel en uso de licencia Joaquín De la Torre, quien asumió en el ministerio de Producción provincial aunque su rol dentro del gabinete tiene un claro perfil político: su objetivo es lograr que otros intendentes se sigan sumando a Cambiemos.
Por eso, ahora que tiene un
piso de intendentes que espera seguir ampliando sobre la base de promesas (provisión o retaceo de recursos, según sea la vereda en
que se paren) y los buenos oficios de Joaco, Mariu prefiere competir en 2017 con la boleta de papel.
Mientras Mauricio desoye sus prevenciones y el proyecto contrario a sus preferencias avanza, Mariu
resopla y suspira (según esté más furiosa que deprimida o al vesre).
Obviando esa candorosa ingenuidad que sólo es impostada para las fotos y las cámaras, sostiene que las reformas que impulsa el mismísimo Mauri le calzan como traje a
medida a Sergio Massa, que se mantiene con buena imagen en las
encuestas. Y que, aunque no termina de consolidar un polo importante de
intendentes con manejo territorial -y que ella misma ha ido tijereteando- las últimas encuestas muestran que se está beneficiando con parte
del caudal de intención de votos que está perdiendo el PRO/Cambiemos, y que se dirige hacia
él.
Como si fuese poco, está
segura de que las únicas fuerzas políticas con poder de fiscalización son
Cambiemos y el FpV: ¿para qué concederle este respiro de la boleta única
electónica a Massa, donde pueden seguir tijereteándole poder? Si quiere los votos, que se los cuide...
Aunque hasta ahora no se había hablado mucho de ella, esta no es una historia nueva. De hecho, cuando todavía se sentían fuertes y eternos omnipotentes, y
creían al kircherismo muerto y a Massa debilitado, Vidal, Jorge Macri y
Emilio Monzó ya le habían planteado su rechazo a la boleta única electrónica
a Marcos Peña durante una cena en las primeras semanas de su gestión de
gobierno. Por entonces, la respuesta del jefe de Gabinete fue que -como el Quini6-
sale o sale. Respuesta que sigue sosteniendo a pesar de que está claro que hoy el escenario es distinto.
Escenario que se le complicó aún más a Mariu con la aprobación este
miércoles 17 de agosto de la ley que pone fin a la reelección indefinida de los
intendentes. Paradojas de la vida... Justo viene a complicarla una ley que impulsó ella misma. Parece que a quienes no le temen a la justicia de los hombres ni a la Justicia Divina, finalmente les llega una cuota de justicia poética.
Quizás no sea mala idea ir poniendo las barbas a remojar.
Así, hoy el peligro para las intenciones y expectativas de Mariu es
doble:
Estos intendentes bonaerenses
(conocedores como pocos de la política territorial, la del llano) que se han
mostrado tan afectos a cambiar los colores de sus banderas, siempre se han
mantenido leales a sus convicciones: no siguen líderes ni proyectos sino
votos. Y las políticas nacionales y provinciales les están haciendo estallar sus municipios: una verdadera sangría de posibles votantes.
Como si fuera poco, a muchos de ellos -¿la
mayoría? ¿todos?- no les ha caído nada bien la
limitación de su reelección. Si estas políticas de hambre dejan algo por salvar, no será a ellos que les toque capitalizarlo. No gracias a quien busca acercarlos o mantenerlos en su redil.
Para Mariu no son tiempos para
arriesgarse. Y menos con una discutible, polémica, boleta
única electrónica, con la que ni siquiera está de acuerdo.
Sólo queda por sentarse a ver
cómo construirá poder desde la provincia el sanmiguelino. Y a quién
beneficiará.
Sólo cabe esperar que -elija a viejos o nuevos aliados- se mantenga leal a sí mismo. Como ha venido haciendo.
Voy comprando pochoclo porque
esta va a ser una de las entretenidas.
Esta mañana Macri
participó de la inauguración de la nueva edición de la Exposición Rural, que
coincide con el 150º aniversario de la creación de la Sociedad Rural Argentina
(SRA) mientras se desarrollaba la oprobiosa guerra contra el Paraguay. Y los
medios corporativos, casi con goce orgásmico, celebran cual coristas
sobreexcitadas la presencia presidencial destacando que termina con 14 años de
ausencias y 12 de enfrentamientos presidenciales, como si tal elogio diera
cuenta de una virtud.
Desde su creación en
1866, estas exposiciones fueron el termómetro que mejor midió la relación entre
cada gobierno y losintereses
concentrados de la corporación agroganadera.
Por entonces, tras
apenas dos deliberaciones en el solar de Eustaquio
Torres Agüero, se efectivizó la creación con la firma de:
José
Martínez de Hoz (cuyo nieto homónimo -90 años después- fue uno de los
ideólogos de la política social y económica,yMinistro de Economía durante la
Dictadura genocida entre 1976 y 1981; y cuyo bisnieto está asociado con el
gobierno de Macri a través de uno de sus socios, que ocupa la Presidencia
Nacional de Producción Industrial).
El unitario Eduardo Olivera, quien había vuelto de
un viajecito a Europa fascinado con la idea de una exposición rural como la que
había visitado en la ciudad inglesa de Birmingham, por lo que había organizado
la Exposición Agrícola Rural Argentina de 1858, con presencia del entonces
Gobernador bonaerense Valentín Alsina. Esta primera exposición rural fue el
antecedente de las que luego organizaría la SRA.
Ricardo B. Newton, el introductor del
alambrado;
Jorge R. Stegmann, Jorge Temperley, Mariano
Casares y otros.
A partir de entonces la
entidad (una asociación patronal que
representa al sector más tradicional de propietarios de tierras dedicadas al
negocio de la agricultura y la ganadería) se constituyó en la columna
vertebral de una Argentina con marcado sesgo agrícola-ganadero y exportador de
materia prima, y en la propulsora de las administraciones gubernamentales que
le resultaran afines a sus intereses. Por supuesto, con la misma vehemencia con
que propulsó a unas, combatió a otras: las que representaban intereses más
cercanos a las necesidades populares y a un modelo de desarrollo e
industrialización.
Justamente su lema -“Cultivar
el suelo es servir a la patria”- nos permite confrontar el modelo propuesto
con la Zoncera Nº 33 del Manual de
Zonceras Argentinas de Arturo Jauretche, ya que la SRA da por sentado que
únicamente se debe servir a los intereses del mercado internacional: “comprar
a quien nos compra”. Así, por zoncera (¿o complicidad?) desde su fundación
y hasta bien entrada la década de 1940, promovió el intercambio con Inglaterra (nuestro
comprador de materias primas) y a quien como retribución le comprábamos las manufacturas y sus derivados. Este
ha sido, desde siempre, el diseño de la división internacional del trabajo
concebido por los anglos, y que sigue impulsando la SRA, sólo que cambiando el
lugar de Inglaterra por el de EEUU y la Comunidad Europea. Un modelo de
dependencia económica que convierte en una falacia formal la independencia
política, que tanto se esforzaron por acotar.
Volviendo a aquellos
primeros tiempos fundacionales, la Confederación Argentina transitaba de una
industria saladeril estrechamente ligada a las estructuras de la estancia
vieja, a otra más moderna que consistía en la importación y cría de razas
vacunas (principalmente la Hereford, Aberdeen Angus, Tarquino y Herdforshire) agrupadas
y organizadas en cabañas. A este tránsito se le sumó la invención y el
perfeccionamiento “del sistema de enfriado (chilled beef)” y el consecuente
auge de los primeros frigoríficos.
Así, el primero de estos
establecimientos que existió en nuestro país databa de 1883, levantado en la
ciudad de Campana (Pcia de Buenos Aires)de donde salieron los envíos regulares de carne argentina a Inglaterra,
principal cliente de los frigoríficos argentinos. No casualmente se llamaba The River Plate Fresh Meat Co. Ltd. Un año más tarde -en 1884- se
levantó el segundo frigorífico: La Negra.
Claro que para que estos
cambios contribuyeran a la consolidación de la Sociedad Rural Argentina, antes fue necesario que jugara un
importante papel en ese genocidio que dimos en llamar Conquista del Desierto, gracias a la que se hicieron de 18.668.000 hectáreas de las mejores tierras del sur bonaerense,
de La Pampa, parte de Río Negro y sur de San Luis, que repartieron entre sus
principales familias con el único compromiso de exterminar a sus pobladores. Por si no quedó claro, tierras que pagaron
con la sangre de los indios, haciendo realidad el precepto sarmientino de que
sólo para abonar la tierra sirve la sangrechusma criolla incivil, bárbara y ruda, descendientes
de guaraníes, indios salvajes y
esclavos.
De
esta historia fundacional viene el sesgo de su gran y permanente influencia
política: varios de sus miembros han sido –y son- funcionarios de diferentes
gobiernos, mientras que ha mantenido relaciones conflictivas con los de Hipólito Yrigoyen (cuyo ministro de
Agricultura Juan Fleitas fue abucheado e insultado, hecho que el diario La
Nación interpretó que se trataba del “preanuncio de la revolución (sic) contra
Yrigoyen", lo que efectivamente ocurrió 6 días después); de
Juan Domingo Perón (haciendo una férrea oposición a su Estatuto del Peón
Rural, y organizando un lockout en 1945 contra la sanción del aguinaldo); a
través de los paros patronales de octubre de 1975 y enero de 1976 –durante del
gobierno de María Estela Martínez de
Perón- que desabastecieron de alimentos a la población y colaboraron en
agravar el clima social que facilitó el golpe de estado de marzo de 1976;mde Raúl Alfonsín (a quien abuchearon en
1988 en la inauguración de la Exposición, respondiendo con un durísimo discurso
en el que los acusó de “actitudes fascistas” y retirándose sin inaugurar
la muestra); y al de Néstor Kirchner
y muy particularmente al de Cristina
Fernández de Kirchner, contra quien realizaron el paro agropecuario de 2008.
Asimismo,
han mantenido históricamente relaciones conflictivas con los arrendatarios y
pequeños propietarios enrolados en la Federación Agraria Argentina, que nació
en 1912 para dar origen a una organización gremial representativa en el hecho
históricamente recordado comoel
Grito de Alcorta. Federación que –sin embargo- se alió a sus intereses (que
no le eran propios) durante el mencionado “conflicto con el campo” que
fogonearon la SRA y la oposición política más reaccionaria contra el gobierno
de Cristina Fernández de Kircher durante su primer mandato, en 2008.
Lejos
está el actual presidente Mauricio Macri de estas disonancias con los patrones
del campo. Ya en septiembre 2010 había elegido el contexto del Congreso del movimiento
agropecuario CREA –celebrado en Córdoba-para anunciar entre sus muchas promesas
inclumplidas la que sí cumpliría: la eliminación de la mayoría de las
retenciones. En aquel momento también les anticipó lo que ha llevado a la
mismísima gestión de gobierno: “Hoy el campo se ha convertido en el
protagonista del sistema político”, los arengó.
Hoy, en su
discurso de inauguración de la Exposición Rural, el propio Macri reafirmó que "Desde hace 7 meses trabajamos en el Gobierno
para que el campo sienta que se le ha sacado la pata de encima y que se le está
tendiendo la mano. El campo es mucho más de lo que puede producir o los
impuestos que puede pagar. Es nuestro emblema, nuestra cultura. Para mí el
campo es un ejemplo de solidaridad.” Y como la formación histórica no es lo
que lo destaca, cometióla barbaridad de
terminar la frase acotando “Por algo
gauchada viene de gaucho", olvidando que los patrones del campo frente
a los que hablaba no son precisamente quienes se identifican con la figura del
gaucho, víctima de sus abusos desde hace 150 años, cuando los exterminaron
junto a los indios bajo ese principio de que la barbarie es el campo, lo rural,
el atraso, el indio y el gaucho. Hasta en estas frases de forma para darle
color al discurso se le cuela la desmemoria, la falta a la verdad y la
injusticia.
Entre estas frases se despliega cuánto se ha avanzado en apenas unos meses
en el proceso de restauración conservadora en marcha: desde aquel modelo
agroexportador y excluyente, inicialmente asumido, que jamás derramó (a pesar
de las ¿ingenuas? expresiones de
Buryaille) sobre el pueblo argentino llegamos hasta acá –con algunos más o
menos breves intermedios populistas que fueron históricamente cercenados-. Y, como el cangrejo, hacia la restauración de
aquel modelo vamos yendo.
Quizás
por todo esto, hoy el presidente de la SRA Luis Etchevehere arengó impúdicamente el“sí se puede”que es el lema del cambio de
futuro por pasado. Y –tan entusiasmo como si estuviese nuevamente acompañado
por Aramburu– pidió cárcel para quienes “saquearon la República” durante
el kirchnerismo. Y fue como otras veces ha sido. Como cada vez que llegaron con
la fuerza de las botas. Sin la más
remota intención de que sea Cristina quien se les escape. Ni siquiera por el
¿atenuante? de haber vuelto con los votos. Hasta me atrevo a afirmar que Cristina
no sólo es quien más odios les ha
despertado en su siglo y medio de historia, sino que esta vez se sienten
especialmente legitimados para arrasar con todo lo que ella es y representa. Y
no se privan de hacérselo saber, cuando los nubla la convicción de que esta mujer
dos veces presidenta es –como ningún otro político- presidenciable.
Ni
en estos buenos momentos pueden desprenderse de su sed de venganza. Es de estos
buenos muchachos que el Pueblo debe cuidarse: no importa cuánto se atiborren,
siempre permanecen sedientos.
Viviana Taylor
Casi
como una nota al pie, cabe no olvidar que en julio de 2015 los camaristas
Ricardo Pinto, Juan Cicciaro y Mariano Scotto ratificaron los procesamientos de
Raúl Etchebehere (actual presidente de la SRA), Juan María Anchorena, Carlos
Sánchez, Hugo Pifarré, Rubén Lusich, Horacio Foster, Rodrigo Arboleda Halaby,
Eduardo Ordoñez, Mario Eijo de Tezanos Pinto, Néstor Eijo, Juan Ravagnán,
Vicente Francos, Luis Walter, Juan Carlos González, Carlos Simone y Jaime
Bernasconi (directivos de la Sociedad Rural y exdirectivos del Banco Provincia)
en la causa por fraude, ya que gestionaron y obtuvieron un crédito de 106
millones de dólares del Banco Provincia en el que entre otras irregularidades
presentaron documentación que incluía gastos preoperativos.
Se
trata de una causa derivada de otra, en la que el Juez Federal Sergio Torres
investiga al expresidente Carlos Menem y a otros imputados por haber vendido a
precio vil el predio ferial de Palermo que ocupa la Sociedad Rural: por un
precio mucho menor a la mitad de su valor real, que tampoco se terminó de
pagar.
Y
una joyita histórica para comparar: Pedro Eugenio
Aramburu e Isaac Rojas, presidente y vicepresidente de facto de la Revolución
Fusiladora (autodenominada “Libertadora”), asistieron a la Exposición Rural. Su
por entonces presidente Juan José Blaquier –tal como Etchevehere hoy a Macri-
los recibió con un fervor particular que respondía a dos medidas adoptadas por
el gobierno militar: la devolución de las instalaciones de la Sociedad Rural de
Palermo, que en 1951 habían sido transferidas a la Fundación Eva Perón, y la
restitución de la potestad de la patronal rural sobre los Registros Genealógicos
de ganadería, que habían sido nacionalizados por Perón.
Los mismos amores, los mismos odios.
No es la historia que vuelve: es lo no resuelto que se repite.
Gracias a laResolución
166 E/2016, la Jefatura de Gabinete nacional está autorizada para utilizar
los datos personales de todos los ciudadanos que estén registrados en las bases
de información de la Administración Nacional de Seguridad Social (ANSES). O
sea, prácticamente de TODOS los ciudadanos. ¿Con qué finalidad? La explicitada
es que se los usará para
aplicarlos a estrategias de comunicación del gobierno nacional. Y ya sólo con ella es bastante: dado el año
electoral que se avecina, en un clima de conflictividad social creciente, no es precisamente
poco. Más bien tiende a demasiado
Dicha resolución establece
un convenio firmado entre la Secretaría de Comunicación nacional y la ANSES, y
fue publicada el 25 de julio en el Boletín Oficial.
Por el convenio, que
tiene una duración de 2 años, la ANSES remitirá periódicamente su base de datos
relacionada con Nombre y Apellido, DNI, domicilio, teléfonos, correo
electrónico, fecha de nacimiento, estado civil y estudios de los ciudadanos, a
la Secretaría de Comunicación, datos que le permitirán "instrumentar las
políticas de comunicación pública" oficial, que incluirán estrategias de
comunicación vía "redes sociales", hasta "comunicaciones
electrónicas, telefónicas, conversación persona a persona de forma de lograr un
contacto individual e instantáneo".
Un detalle que a los
medios que analizaron la resolución se les ha pasado por alto es que se establece la intención de limitar
el excesivo uso de los sistemas por hora
de Ráfaga de Transacciones. Y parecería ser una buena intención... Hasta que nos preguntamos qué es una ráfaga
de transacciones, Y por qué se les podría ocurrir "limitarla".
A
pesar de que entre las operaciones de comunicación que se enuncian no se explicita la apelación a operaciones mecánicamente programadas, las transacciones en ráfaga son un tipo particular de ellas: son las que
permiten realizar el envío de archivos -valga la redundancia- “en ráfaga”. Es decir, se preparan todas
las operaciones de comunicación que se desean realizar y se las envía en una
sola transacción. Así, con un único envío se llega automáticamente a ¿miles? ¿millones? de personas. Nada más alejado de la “conversación persona a persona” y del
“contacto individual e instantáneo” que sí se explicitan.
Sería interesante que –dada tanta imprecisión sobre
esto- quedara más claro a qué se refieren con “excesiva utilización del sistema
por hora”: ¿cuántos mensajes por hora debería recibir cada ciudadano en su
teléfono, su correo electrónico o en sus redes sociales para que se considere
que han sido “excesivos”? ¿Y cuántos por día? ¿Por semana? ¿Por mes? ¿Por año?
¿Qué horas serían “excesivas”? Un llamado por hora, entre las 0 y las 5am, ¿sería
utilización excesiva? ¿O sería moderada –aunque inconveniente- por tratarse de
una única llamada por hora? ¿Podrían argüir, incluso, que la utilización de la
operatoria ha sido respetuosa y hasta escasa? Y si tengo una cuenta de correo electrónico personal y una de trabajo, un celular personal y además un teléfono de línea en mi domicilio, una cuenta en Twitter y otra en Facebook, ¿me llegarán ráfagas de mensajes que encontraré en cada uno de ellos? ¿En el teléfono los encontraré en mi cuenta de WhatsApp, en la mensajería y en mi Hangouts, mientras mi teléfono sigue llamando? En total: ¿cuántos mensajes, en cuántos formatos y en qué soportes, debería recibir cada persona para que se consideren excesivos?
Por otra parte, volvamos… Si la idea es hacerle
llegar a cada uno mensajes con “información de acciones de gobierno, y con
mensajes de utilidad pública que le resulten de relevancia”, ¿para qué
necesitan todos los datos que la resolución les permite obtener? Salvo que lo
relevante sea tenernos perfectamente identificados…
Por caso, hoy -26 de julio- estuve en la ANSES. Pedí mis datos
personales, y efectivamente me entregaron una impresión en la que aparecen
todos esos datos, pero hay algo más: están los nombres de mis hijos, con sus
respectivos CUIL y fechas de nacimiento. ¿Esos datos se obviarán cuando los
remitan al gobierno? ¿O –ya que están archivados de esa manera y son también información sensible para atención
personalizada para determinar qué me puede resultar relevante- los van a
dejar?
Pero los datos de mis hijos no aparecen sólo entre
los míos. También –sospecho con justa evidencia- deben aparecer entre los datos
de su padre. Entre los que, además, aparecen los datos de otros hijos que a su
vez están entre los datos de otra madre… Qué interesante para construir las redes
familiares.
Vaya si es información sensible…
Pesar que cierto oposicionismo emocional vernáculo hizo
tanto escándalo cuando se comenzó a implementar la tarjeta SUBE aduciendo que a
través de ella se iba a controlar dónde estaba cada quién, cómo había llegado y
cuándo.
La mañana del
26 de enero de 2006 amanecimos conel impactante
relatode una loca carrera que había terminado con la
vida de un niño, su madre y otra mujer.
La historia
de lo ocurrido, como en tantas otras, puede ir diluyéndose progresivamente,
hasta que –finalmente- ya poco quede por recordar. Pero, en este caso, bien vale
la pena hacer un esfuerzo, porque los detalles son los que cuentan.
Cerca de las
13 hs, un militar y su hijo adolescente salían de una sucursal de la Banca
Nazionale del Lavoro en Morón, de donde habían sacado dinero en efectivo. Al
parecer, fue desde allí que los siguieron dos ladrones –en un Peugeot 205
blanco- hasta Villa Lugano. Cuando el militar y su hijo bajaron de su propio
auto fueron sorprendidos por los ladrones, con quienes forcejearon, y el
militar declaró que durante ese forcejeo le disparó a uno de ellos desde una
corta distancia aunque erró, y que cuando quiso volver a hacerlo se le trabó el
arma. Ante la amenaza de que iban a matar a su hijo, les entregó el dinero: los
ladrones volvieron a subir al Peugeot 205 blanco y huyeron.
En ese
momento, el sobrino del militar (estaban frente a la casa de su hermana) salió
a la calle y le ofreció a su tío salir a perseguirlos: se subieron nuevamente
al auto, y los siguieron a toda velocidad.
Mientras
tanto, algunos vecinos ya habían alertado a la policía de lo que estaba
ocurriendo, de modo que llegaron a la zona varios patrulleros de la Comisaría
52.
Por celular,
su hermana se comunicó con el militar para preguntarle por dónde estaban, y le
comunicó a los policías que iban hacia Pompeya, quienes a su vez avisaron a las
Comisarías 34 y 36.
Fue
justamente en Villa Lugano donde el militar y su sobrino perdieron de vista el
auto con los ladrones a los que perseguían. Pero minutos después, un policía
dijo haberlo visto muy cerca del Puente Uriburu, que une a la Ciudad de Buenos
Aires con el Partido de Lanús. Fue por este aviso que la policía cerró el
acceso al puente para evitar su huida hacia la Provincia de Buenos Aires.
Según se
contó en los medios, versión que reprodujeron de la que les dio la policía, en
ese lapso uno de los ladrones se bajó del vehículo con el dinero. Este no
fue un hecho que constataron sino uno que supusieron, ya que cuando
volvieron a verlo sólo estaba el conductor, y cuando revisaron al
automóvil no había rastros de lo robado.
También,
según cuentan estas mismas versiones, en ese momento el ladrón que había
quedado en el vehículo dobló de contramano por la avenida Sáenz, hacia la
estación del tren, y pisó a fondo el acelerador. A más de 100 km/h de
contramano- pasó un semáforo en rojo e intentó hacer lo mismo con otro, en el
cruce de la Avenida Sáenz y Esquiú, frente a la Basílica que está en el barrio
de Pompeya. En ese cruce atropelló a un grupo de personas, provocando la muerte
de un niño de 6 años, su madre y otra mujer, hiriendo a una mujer embarazada, y
dejando en plena crisis de nervios a la abuela del niño y a la hija de la mujer
embarazada. Después chocó contra una Renault Kangoo en la que viajaban dos
hombres de nacionalidad coreana –que también quedaron heridos-y fue por esto que la policía pudo
alcanzarlo.
Según cuentan
las versiones, el ladrón quedó atrapado dentro del coche, y se produjo un
tiroteo entre él y tres policías que lo venían persiguiendo en un Renault 9. El
ladrón quedó gravemente herido por un disparo en el pecho (luego se constató
que fueron ocho) y otro en la cara. Eran las 13:50 hs del martes 25 de enero de
2005.
Fernando
Carrera se enteró de que estaba detenido y había sido acusado de este crimen
cuando se despertó en el hospital. Y en el año 2007 fue condenado a 30 años de
prisión, condena que cumplía en Marcos Paz.
Pero la
historia no terminó allí: Carrera juró y perjuró que era inocente. El cineasta
Enrique Piñeyro se interesó por su causa y logró reunir evidencias suficientes
para probar no solamente que su condena había sido injusta, sino que no se
debía a un error dado que la causa había sido deliberadamente armada para
condenarlo. Con estas pruebas armó un relato que se plasmó en su documentalElRati Horror Show.
El escándalo
que provocó la aparición de este documental tuvo mucho que ver en la revocación
de la sentencia, que se logró el 5 de junio de 2012, por la cual la Suprema
Corte de Justicia de la Nación anuló la sentencia a 30 años de prisión, y
ordenó revisar el caso.
Los jueces
Ricardo Lorenzetti, Carlos Fayt, Juan Carlos Maqueda y Eugenio Zaffaroni habían
admitido el recurso de queja extraordinario, señalando que los
damnificadospor el robo (que, no
olvidemos, habían forcejeado con los ladrones, a quienes tuvieron cara a cara)
no reconocieron a Carrera ni al arma que le secuestraron. La defensa argumentó,
además, que el arma no había sido secuestrada, sino plantada: argumento que queda reforzado por el hecho de que no se
pudo constatar ningún otro disparo además de los que realizó la policía. El tan
mentado tiroteo nunca existió: todos los disparos provinieron del mismo lado.
Los
magistrados también objetaron que esté probada “la existencia de sirenas durante la persecución policial y que (el
acusado) condujo el vehículo en pleno control como también que disparó contra
las fuerzas policiales y tuvo en su poder el arma secuestrada”. En la
persecución Carrera recibió un disparo en la cara, según detalla el texto del
voto de Zaffaroni: esto podría haberle afectado la conciencia, perturbando “su senso-percepción y en particular su
juicio crítico, su atención y fijación”. Lo que explicaría que optara por
huir, ante el temor de ser asesinado.
Además, el
auto con el que circulaba Carrera resultó ser de una marca distinta a la del
que venían persiguiendo, algo que también observó Zaffaroni.
Por su parte,
la entonces ministra de Seguridad Nilda Garré, decidió revocar los
sobreseimientos administrativos que beneficiaban a los oficiales implicados.
Pero la
historia tampoco terminó ahí. Y no es que sigue abierta porque los culpables del robo,
los heridos y los muertos no hayan sido identificados. No terminó porque el 12 de
agosto de 2013 la Sala III de la Cámara Federal Casación Penal, integrada por
los jueces Mariano Borinsky, Liliana Catucci y Ana María Figueroa, volvió a
considerar que Carreras fue autor de aquel hecho, encontrándolo culpable por
"tres homicidios culposos agravados
por haber sido ocasionado por la conducción imprudente de un vehículo automotor
y la cantidad de víctimas, lesiones culposas, portación ilegítima de arma de
guerra y robo con armas". Con argumentos absurdos y negándole el
derecho a no declarar de todo acusado, los camaristas Borinsky y Figueroa
votaron por condenarlo a 15 años; y Catucci propuso una condena de 20 años.
Así, Carrera fue condenado a 15 años de prisión (sin pedido de detención) por
lo que Carrera podría volver a prisión si el fallo queda firme.
La defensa presentó
un recurso extraordinario ante la Corte. Su versión es que Carrera escapó
pensando que lo seguían ladrones -los policías no estaban identificados-, que
la sirena no se escuchó en medio del tráfico de Pompeya, que le plantaron un
arma y que recibió un tiro mientras conducía que lo dejó inconsciente al frente
de un auto sin control. Sobre el nuevo fallo de Casación.
El miércoles
26 de agosto de 2015, la procuradora fiscal ante la Corte Suprema Irma Adriana
García Netto, dictaminó que resultaba procedente el recurso extraordinario
interpuesto por la defensa.
En caso
de que la condena quede firme, y la Corte Suprema no se juegue en declararlo
inocente –como estuvo en su poder hacerlo y prefirió la tibieza de pedir la
revisión de la sentencia- esta es una de las ocasiones en que se debería apelar
al indulto presidencial. Y –lamento decirlo, pero más lamento la certeza con
que lo creo- no le veo pasta a este presidente para honrar a la Justicia con
semejante decisión. Queda esperar (tanto ha esperado ya Carrera…) que cuando
llegue la confirmación de la sentencia sea fuera de un mandato con las
características de este gobierno, y lo haga en uno de corte más popular, con
una perspectiva democrática, democratizadora y democratizante de la Justicia:
una Justicia para todos.
Mientras
tanto, Carrera sigue padeciendo esta justicia que no hace Justicia.