martes, 21 de agosto de 2012

La escuela como nudo - 1º parte


“En el acto educativo no se consigue todo lo que se desea, ni sólo lo que se desea.” Reina Reyes


 Por Viviana Taylor






En estos últimos días, a raíz -primero- de la denuncia sobre la intromisión de La Cámpora en las escuelas y la posterior reacción del Ministro de Educación porteño, Esteban Bullrich, habilitando un 0800 para denunciar hechos de este tipo, se ha puesto en discusión cuál es el lugar de la escuela, si la política es o no - puede o no - debe ser o no parte de ella, y el supuesto peligro frente a los adoctrinamientos.
Con el único objeto de aportar a este debate, poniendo ciertas cuestiones que no solemos visibilizar sobre el tapete, propondré una serie de artículos a través de los cuales intentaré desanudar este nudo que es la escuela.

Pero no nos pongamos tan serios, que no es necesario. Juguemos por un ratito: Vamos a imaginarnos, tal como se cuenta en “El señor de las moscas”, que un barco naufraga y un conjunto de niños –librados a su suerte- sobrevive en una isla aparentemente desierta. Para lograrlo necesitan organizarse, y gran parte de esa organización se asienta sobre las diferentes habilidades y los distintos conocimientos que poseen. ¿Cuáles cree que son los más valorados por el grupo? ¿Los pondrán al servicio del conjunto? ¿Se los enseñarán mutuamente? ¿Cómo piensa que se van a definir los liderazgos? ¿Se conformarán subgrupos antagónicos? ¿De qué modo, en caso de conformarse, competirán? ¿Quiénes tendrían más posibilidades de imponerse? ¿De qué manera, supone, intentarían mantener esa posición más ventajosa?


Sigamos jugando: Otra historia, parecida en su inicio, es la que se relata en la miniserie  Lost: un avión pierde su rumbo y cae en una isla desierta, sólo que en esta ocasión los sobrevivientes son mayoritariamente adultos –sobrevive un único niño, y una muchacha está embarazada-. Si usted fuera el padre del niño sobreviviente, o la madre del bebé pronto a nacer, ¿qué le enseñaría? ¿Por qué priorizaría esos conocimientos sobre otros? ¿Cree que hay  conocimientos que no tendría sentido –o sería peligroso- transmitir? ¿Cuáles? ¿Por qué?


Una última propuesta de juego: Un pueblo es invadido por un grupo extraño que lo esclaviza. Su estrategia de corto plazo es mantener el dominio por la fuerza, sobre la base de la coacción y el terror. Todo disenso, por mínimo que sea, es brutalmente castigado. Entre los invadidos la delación y la traición se vuelven moneda corriente (por un lado, como forma de venganza ante fastidios u ofensas personales; por otro lado para mostrarse ante los más poderosos como leales a ellos y diferentes a su grupo de proveniencia). Sin embargo, esta estrategia se vuelve demasiado débil en el mediano plazo, y totalmente ineficaz en el largo: el peligro de reacción está siempre latente. Si usted perteneciera al grupo dominante, ¿qué estrategia vería como más eficaz y efectiva para perpetuar el estado de dominación? Y si perteneciera al grupo dominado, ¿qué estrategia elaboraría para hacer posible la liberación?


Estoy segura de que en las tres situaciones, al menos una vez, pensó en las palabras enseñanza, escuela, o educación.  Y es que la educación constituye, simultáneamente, nuestra más importante actuación específica y nuestra estrategia más elaborada para perpetuarnos. Los hombres tenemos necesidad de reproducirnos dos veces: cohabitando y coeducando. Pero no es tan fácil ponernos de acuerdo en qué entendemos por educación.


Si bien su etimología remite a una doble significación[1], se encuentra ligada en su forma más común de comprensión a la imposición de una ortodoxia en materia de hábitos y maneras de ser. De hecho, en el Diccionario de Autoridades se la define como “criar, enseñar, amaestrar y dar doctrina”, con lo que pareciera quedar representada la idea de sometimiento y dependencia; además de que se introduce la idea de adoctrinamiento como no ajena a la de educación.
Paralelamente, la mayoría de las personas asocian la idea de educación con la posibilidad de adquirir recursos para poder aspirar a conseguir –aún al costo de la dependencia y el sometimiento educativo- una mejora de posición social y económica (o económica y social, como prefiera).

Más complejo se vuelve el análisis cuando advertimos que, a pesar de nuestra necesaria dependencia respecto de la educación, la institución a la que más directamente la asociamos no es universal ni eterna. Son muchos los que buscan en épocas remotas y en civilizaciones prestigiosas como la griega y la romana el origen de la escuela, y así justifican no sólo su existencia, sino que rechazan todo cuestionamiento a ella como impensable. Pero la escuela primaria, en tanto forma de socialización privilegiada y obligatoria para los niños de las clases populares, es una institución reciente cuyas bases administrativas y legislativas tienen poco más de un siglo de existencia.


¿Cómo entender, entonces, los significados de una institución compleja, que parece –a su vez- sostenerse sobre otros significados –también complejos- como los del concepto de educación? Vamos a necesitar volver a nuestro juego de imaginación. Imaginemos, entonces, a la escuela como un nudo en el que se han enredado apretadamente distintos hilos, cada uno de los cuales nos lleva a un modo distinto de explicarla y comprenderla. Será cuestión de comenzar a desanudar hilos. Esa es la invitación que le hago: que me acompañe durante 5 artículos más en esta aventura.


Viviana Taylor






[1] Etimológicamente, la palabra educación toma su sentido del verbo latino educare, que significa criar, alimentar, instruir, hacer crecer; pero también, y en un sentido opuesto, de ex ducere, que equivale a extraer, sacar afuera, hacer salir. En consecuencia, la educación conlleva en sí una significación antinómica, que da cuenta de dos procesos complementarios.

jueves, 16 de agosto de 2012

Liberación comercial de la soja “Intacta RR2 Pro” - ¿Qué significa exactamente esta noticia?




Monsanto vuelve a ser noticia. INFOBAE publica hoy que “el secretario de Agricultura, Lorenzo Basso, habría firmado una resolución que dispone la liberación comercial de la soja “Intacta RR2 Pro”, modificada genéticamente por Monsanto para lograr un cultivo más resistente al conocido herbicida glifosato autorizarían la venta de una nueva soja, más resistente al glifosato.”



Para poder contextualizar e interpretar la significatividad de esta noticia, seguramente necesitemos considerar algunas cuestiones.



En primer lugar, cuando hablamos de Monsanto, hablamos de la firma por excelencia en el mercado de los organismos genéticamente modificados.

La entrada de Monsanto a nuestro país con sus productos genéticamente modificados fue propiciada por Felipe Solá, Secretario de Agricultura del Presidente Carlos Saúl Menem, convirtiéndose en el segundo país, después de Estados Unidos, en autorizarla. Además, la entrada fue promovida por los medios de comunicación, con los que ha establecido negocios muy interesantes. Para lograrlo se violaron procedimientos administrativos, se ignoraron los cuestionamientos de las instancias técnicas, y no se realizaron los análisis especificados por distintos organismos, además de que sobran las evidencias de que el expediente –firmado por Solá el 25 de marzo de 1996- fue prácticamente redactado por la propia Monsanto,  como ya he contado en este mismo blog en una entrada anterior: La guerra de la Triple Alianza: Monsanto – Clarín – La Nación.

En esa misma nota también relaté cómo se silenciaron los estudios sobre los peligros que reviste el glifosato, tanto para la vida humana como la de otras especies; y hasta qué punto las prácticas promovidas por la empresa provocan el agotamiento y la desertificación de los suelos, así como la contaminación del agua. El caso paradigmático es el del doctor Andrés Carrasco, uno de los investigadores más importantes de nuestro país, con una experiencia de 30 años en desarrollo embrionario y que presidió el CONICET, quien fue víctima de difamación por denunciar los efectos de los agroquímicos sobre la salud humana.



En segundo lugar, hoy se publica esta noticia: la liberación comercial de la soja Intacta RR2 Pro, y seguramente muchos interesados celebrarán. Antes de explicar en qué consiste, quizás sea oportuno aclarar que no se trata de una tecnología del todo novedosa. Intacta RR2 Pro es otra manera de llamar a la tecnología Bt RR2Y, que ya se venía desarrollando y, puntualmente en nuestro país, es la tecnología subyacente a la variedad de maíz Genuity VT Triple PRO que la empresa presentó el 10 de abril de 2010 y cuya desregulación por el mismo Ingeniero Lorenzo Basso anunció el 20 de octubre de ese mismo año. No voy a sobreabundar aquí en explicaciones respecto de esta tecnología, porque ya lo he hecho en el artículo de este mismo blog que cité unos párrafos más arriba y se puede consultar. Así que simplemente voy a aclarar que se trata de un triple evento tecnológico, que vuelve a la semilla resistente a las plagas que comúnmente la afectan, y al glifosato, a la vez que aumenta el rendimiento.

Si la tecnología no es del todo nueva, ¿cómo es que se la presenta como tal? Sencillo: la marca registrada Roundup –con la que Monsanto comercializa el glifosato, que vende junto con las semillas modificadas para ser resistentes a él- expiró en el año 2000. Para no perder ganancias vinculadas a esas regalías, lo que la empresa hace es ir actualizando los nombres de las marcas comerciales con que vende el glifosato,  y así lo vende bajo otros muchos nombres comerciales, como Aquaneat, Aquamaster, Rodeo, Pro Concentrate, Genesis Extra II, Razor Pro, Buccaneer. RoundupUltramax  es el nuevo nombre del producto que vende vinculado a esta nueva variedad de semilla, a la que se declara resistente.


El diario La Nación ya había adelantado esta información desde el viernes. Y lo hizo con bastante detalle aunque evitando, por supuesto, las controversias sobre el glifosato respecto de las consecuencias de su uso sobre las vidas y la salud humana, de otras especies animales y vegetales, y la contaminación de los suelos y las napas freáticas.  

Mucho más interesante es la lectura del relato que hace Clarín, que titula: Elgobierno aprobó una nueva súper soja transgénica de Monsanto. Sugiero que vayan a la noticia si les interesa confirmar un datito que acá les comento tangencialmente: no sólo aprovecha para hacer loas al producto, sino que en el primer párrafo –como quien no quiere la cosa- posiciona a Felipe Solá casi como el gran promotor del desarrollo del campo. ¿Haciendo campaña, se le llama? De paso, aporta a una información un tanto engañosa, ya que los eventos tecnológicos introducidos –como hemos visto- no son nuevos.



Y, en tercer lugar, algo más sobre la estrategia comercial de Monsanto. A esta práctica de ir cambiándole los nombres comerciales a los mismos productos, con ligeras modificaciones en los componentes no esenciales, de modo de seguir cobrando regalías, se le suma otra. Un problema muy serio con el que  debía luchar la empresa era la tendencia de los productores a conservar parte de las semillas obtenidas en la cosecha para una nueva siembra. Astuta, la empresa introduce variaciones en las semillas, con promesas de mayor rendimiento vinculado a la tolerancia a los “nuevos herbicidas” que ella misma comercializa. Así, junto con otras prácticas comerciales, obligar a los productores a volver a comprarlas en lugar de conservar una parte.




Esta vez, los medios no alineados a Clarín y La Nación decidieron no hacer alardes con esta noticia. Saben que se trata de un franco retroceso en la lucha contra la empresa. Por su parte, esta nueva variedad de soja llega con la explicación de la gente de Monsanto de que, si se la rota con la variedad de maíz que lleva esta misma modificación genética, el aumento de la productividad de la soja siguiente será de un 17% más.

Probablemente, a la luz de las promesas incumplidas y de la publicidad engañosa a las que Monsanto –y sus socios en Expoagro La Nación y Clarín, y en la UEDAP Clarín Rural- nos tienen acostumbrados, no sean más que disparates. Algo que, de hecho, estos medios deben tener claro porque, con algo de pudor, están publicando porcentajes muchos más bajos.

Sin embargo, no sería justo adjudicarle al gobierno toda la responsabilidad por esta aparente claudicación: son demasiados los sectores sentados del otro lado de la mesa: junto con la empresa, Clarín y La Nación están la Sociedad Rural Argentina, la Federación Agraria, y no pocos políticos alineados a esta alianza. Uno de los cuales, Felipe Solá, está comenzando a tomar un claro protagonismo. Y no es casual.


jueves, 9 de agosto de 2012

La UBA no admitirá como alumnos a represores condenados


El diario Tiempo Argentino publica hoy un artículo firmado por Boyanovsky Bazán, titulado “La UBA no admitirá a los represores condenados que quieran estudiar”.



El artículo cuenta que la decisión se tomó a partir de las solicitudes de Adolfo Donda, Carlos Jurio, Oscar Rolón y Carlos Suárez Mason (h), presos por delitos de lesa humanidad, para inscribirse en el programa UBA XXII de Educación en las Cárceles.



Tengo que reconocer que este tema me provoca una inmensa desazón. Si tuviera que dar cuenta de lo que visceralmente me siento impulsada a elegir, optaría por que recibieran el mismo trato que les dispensaron a las personas cuya libertad cercenaron. Pero soy más que eso. Soy más que mis vísceras. Y soy más que mi asco. Por eso trato de pensar esta cuestión por fuera de mis pareceres emocionales, y desde la perspectiva más amplia de cómo concibo los derechos humanos. Y es allí donde, si me paro de un modo honesto frente a lo que creo, tengo que decir que disiento con la resolución que dictó ayer el Consejo Superior de la UBA, según la cual los condenados por delitos de lesa humanidad no serán admitidos como estudiantes de la UBA.



Creo, profundamente, que los derechos humanos son de todos. De todos los humanos.

Creo, profundamente, que no corresponde que tracemos una línea entre aquellos a los que consideramos “humanos” –y por lo tanto, sujetos de derecho- y a quienes no, porque corremos el peligro de estar ajustando la línea convenientemente. Y la experiencia me ha enseñado a desconfiar de los corrimientos convenientes.

Creo, profundamente, que hay algunas discusiones que no deben darse desde la singularidad de cada situación, porque las decisiones terminan contaminándose. Creo que este es uno de esos casos. Si ya hemos determinado que una serie de derechos son humanos, y que humanos somos todos, no corresponde que luego discutamos si son todos los derechos para todos los humanos: esa etapa ya fue superada.



Pero hay algo más profundo en lo que creo. Estos señores que hoy reclaman por sus derechos -amparados en un Estado de Derecho que no supieron, no pudieron y no quisieron honrar- nos interpelan al confrontarnos con nuestras propias convicciones respecto de estas cuestiones. Y nuestras convicciones deben ser más que nuestras vísceras y nuestro asco. Negarles a estos genocidas y represores estos derechos, es decir que -al igual que ellos- sostenemos que no todos los derechos son para todas las personas.



Estos señores, en algún momento enlodaron una frase que todavía hoy, por los ecos que nos trae, nos da pudor utilizar: los argentinos somos derechos y humanos. Quizás sea hora de empezar a recuperar las palabras que nos han robado: demostrémosles que sí somos derechos, que sí somos humanos, y que lo somos hasta el punto en que estamos dispuestos  a garantizar –aún para ellos- los derechos que no supieron, no pudieron y no quisieron reconocer en otros. No tracemos líneas. Es lo que ellos han hecho. Y aunque las tracemos en lugares diferentes, si aprendimos –y encarnamos- la práctica de hacerlo, han triunfado. No les demos esta victoria. No les hagamos el juego.



Pido disculpas por el desorden en la exposición. Es que, esta vez, ser fiel a lo que creo me está haciendo llorar el alma. Escribo desde esas lágrimas.


lunes, 6 de agosto de 2012

Lanata y Milagro Sala. La entrevista

En el programa de anoche que conduce Jorge Lanata por Canal 13 -Periodismo para Todos- pudimos ver la grabación de la entrevista que, en principio, iba a ser con Milagro Sala, pero terminó siendo al Movimiento Tupac Amaru.
El video que sigue fue grabado durante la misma, y permite ver algunas cuestiones que en el programa no fueron televisadas.

Si tenés dificultades de conectividad, cliqueá aquí para ver la 1º parte.

Y aquí para ver la 2º parte.




Para leer: Comunicado de Prensa de Tupac Amaru sobre incidente con los periodistas del equipo de Lanata.

sábado, 4 de agosto de 2012

Lanata, Milagro Sala, y ese oscuro asunto de las cámaras


Mucho se ha hablado sobre el presunto ataque que podría haber sufrido en horas del mediodía de ayer el equipo periodístico del programa que Lanata conduce en Canal 13, cuando se encontraban grabando imágenes en la calle de un complejo habitacional construido por el movimiento Tupac Amaru, liderado por Milagro Sala.

Hasta ahí, de tratarse de un hecho cierto, es tan repudiable como cualquier otro ataque a la libertad de prensa. Y tan repudiable como cualquier ataque a cualquier persona, tanto más en cuanto se lo ataca por trabajador, y por trabajador de prensa. No creo necesario aclarar mi postura al respecto, puesto que he defendido la libertad de expresión aún en casos en que lo expresado me ha parecido repudiable.


Sin embargo, no puedo dejar de señalar que hay varios –demasiados- puntos que me resultan oscuros en este hecho.

1.     El hecho que se relata habría sucedido justo a tiempo para que pudiera ser abordado en el programa que Lanata tiene en Radio Mitre, de lunes a viernes, desde las 13 hs.

2.     Dado este hecho, el programa emitido se convirtió en una virtual venta del programa que el propio Lanata tiene los domingos en Canal 13 –del mismo Grupo Clarín al que pertenece también Radio Mitre-. Cabe acotar que, a partir de este domingo dicho programa cambia su horario con el propósito de mejorar los índices de audiencia, que han ido decreciendo a lo largo de las emisiones.

3.     Durante toda la tarde, como era esperable, se trató ampliamente este tema. Como corresponde y es honesto hacer en estos casos, en el programa de Ernesto Tenembaum -también en Radio Mitre y a continuación del programa de Lanata- se la entrevistó telefónicamente a Milagro Sala sobre estos hechos. Acostumbrada como estoy al cinismo de muchos entrevistados, periodistas y funcionarios, me sorprendió gratamente que la dirigente no negara hechos que –tal como le contaban-no le constaba que fueran ciertos pero sí manifestara, además de preocupación, dudas respecto de que sus seguidores hubiesen sido los responsables. Así, Milagros concedía honestidad a la denuncia, aunque no se asumía responsable. Más aún, a pesar de todas las provocaciones recibidas hasta ese momento, a través de distintos medios, invitaba a Lanata a viajar para conversar con ella y mostrarle cómo se trabajaba en el Movimiento. Pueden escuchar el audio de la entrevista aquí

4.     El foco de lo denunciado estaba centrado en el supuesto robo de las cámaras con las que se estaba filmando. Más tarde se dijo que las cámaras habían sido devueltas, no así las grabaciones, aunque se había logrado rescatar una tarjeta de memoria antes del robo. Sin embargo, en Telenoche –por Canal 13 a las 20 hs- pudo verse la filmación, aparentemente obtenida de esa tarjeta de memoria rescatada. La miré con sumo detalle, varias veces, y lo que puedo observar es que en primer lugar son recibidos por un señor que, si bien no les autoriza el ingreso al barrio para filmar, lo hace con suma amabilidad y disculpándose varias veces por no poder hacerlo; incluso les indica el modo correcto de acceder al permiso. No me parece nada descabellado, ya que si se acercara un equipo periodístico a filmar el edificio donde vivo, actuaríamos de la misma manera. Esto es, no les permitiríamos el paso, y les indicaríamos que soliciten un permiso para ser considerado por el consorcio. No me imagino ningún edificio o barrio de estas características donde no se pudiera hacer lo mismo. Una mujer se acerca poco después y, si bien resulta más prepotente en sus modos, no podría caracterizarse a los mismos como un ataque. Cuando se los escolta hasta el automóvil para que se retiren del lugar, se ve que se va acercando más gente,  pero no parece haber un clima de violencia aunque sí de cierta tensión. El ángulo de la filmación de toda esta situación permite suponer que se estaba grabando sin advertirles a las personas que estaban siendo filmadas. Me pregunto, ¿es legal hacerlo? Si bien es cierto que todos podemos ser filmados sin nuestro permiso si estamos en un lugar público, estaban dentro de un barrio, y explícitamente habían desautorizado la filmación, ¿es esa la razón por la que –excepto al Sr Rivera y a la segunda señora que aparece invitándolos a retirarse- los demás no son enfocados directamente a la cara en ningún momento? ¿Se estaban cubriendo anticipando que estas imágenes iban a terminar siendo analizadas por la Justicia? ¿Cómo lo sabían? La secuencia continúa dentro del automóvil, en lo que parece ser un forcejeo para arrebatarle la cámara al camarógrafo. No se observan golpes, no hay gritos de susto ni indignación. No se escucha ningún ruido atribuible a gritos de quienes estaban afuera, ni golpes sobre la carrocería del auto. Lo que sí hay es bastante confusión en las imágenes. Y lo más extraño es el ángulo de filmación del intento de arrebato: al principio se observa con llamativa claridad la escena, con lo cual quien estaba filmando lo hacía desde el asiento trasero del automóvil, a la izquierda y levemente hacia atrás de quien estaba forcejeando con el camarógrafo, que iba en el asiento del acompañante. Esto se puede ver apenas unos segundos, luego esta cámara también genera imágenes confusas. Entonces, ¿qué imágenes estamos mirando? ¿Las de una cámara que estratégicamente está colocada para dar cuenta de la escena? ¿Se trata de una escena espontánea o provocada? ¿Hay una ficcionalización de los hechos, o realmente ocurrieron del modo en que se nos relatan? ¿Por qué quien intentaba arrebatar la cámara de quien estaba adelante, no lo intentó en primera instancia con la de quien tenía a su lado y lo estaba filmando? ¿Por qué nunca se ve la cara del agresor? Las secuencia completa de imágenes de las que hablo pueden verse aquí

5.     En el canal de cable Todo Noticias (TN), también del Grupo Clarín, se repitieron las mismas imágenes, sólo que “descontextualizadas”. O sea, la versión que se puede ver es mucho más breve que la que providencialmente pudo ser recuperada a tiempo para que pueda ser pasada por Telenoche (canal 13). ¿Habrá sido que advirtieron que se sostenía más fácilmente la versión del ataque si las imágenes eran acotadas, pero efectistas? Lo cierto es que este recorte fue el que me hizo prestar atención a los detalles y preguntarme lo que detallé en el punto anterior. Las imágenes emitidas por TN pueden verse aquí

Si visitaron las páginas habrán visto que la elección de la imagen de Milagro Sala
 es la que está justo aquí arriba. Toda una toma de postura editorial.

6.     Obviamente, el programa del domingo que tiene Lanata en el 13 tratará este tema. Así fue vendido desde su programa de radio el día viernes, con la colaboración de gran parte del resto de los programas periodísticos del Grupo. Y fue tendencia en Twitter, donde compitió con los Juegos Olímpicos.

7.     Durante toda la tarde de ayer se fueron sumando voces en apoyo “a Lanata”. Casi ninguno recordaba que, de haber una agresión, los agredidos fueron el camarógrafo David Santistebe, el asistente Federico Gandolfi y el productor Rodrigo Alegre. Muchas de estas voces acusaban, directamente, a Milagro Sala o a “los K”, incluso antes de que se conocieran las imágenes que sirvieron de soporte al relato. En cuanto aparecieron las imágenes, se multiplicaron los apoyos y los repudios. Me pregunto si nuestra matriz interpretativa está ya tan atravesada por la televisión que creemos en algo porque lo hemos visto en TV, y tanto más cierto nos parece porque el ángulo de filmación resultó constitutivo del relato.


8.     También me pregunto qué pasará si, cuando todos estos puntos que a mí me parecen oscuros comiencen a aclararse, los hechos terminan siendo diferentes a los que se han supuesto. ¿Habrá disculpas a Milagro Sala? ¿Serán extensivas a las personas que forman parte del Movimiento Tupac Amaru? ¿Se considerará un improperio injustificado haber extendido la acusación a “los K”? Y esas disculpas, ¿estarán en boca de los periodistas, legisladores y funcionarios que aceptaron la veracidad de estos hechos antes de conocer los detalles?



Llamativamente, Lanata vuelve a ser tema del programa de Lanata: ya hemos visto su relato acerca de cómo lo censuran, ahora veremos su relato acerca de cómo atacan a su equipo -que, evidentemente, es él mismo-. Seguramente el domingo, además, lo veamos junto a Milagro Sala ya que anoche, según twitteaba Radio Mitre, estaba viajando hacia Jujuy a encontrarse con ella.


Mientras tanto, me pregunto dos cosas más:
En primer lugar, si el relato adoptará la forma de paso de comedia o elegirá la tragedia. El papel del héroe que se sobrepone a la adversidad y lucha contra los malos ya sabemos quién lo va a jugar.
En segundo lugar, me pregunto cuánta verdad trasuntará el relato. Si el relato fue veraz, ya me encontrarán sumándome al repudio por el ataque, y por el pedido de esclarecimiento respecto de quiénes fueron los ofensores reales. Y si no es veraz, sólo espero que todos entendamos que la puesta en escena es un juego. Y que todos  -protagonistas, personajes principales y secundarios, espectadores- sepamos que se estaba jugando.






 Otras imágenes también eran posibles.
Para otro relato


PD: En la madrugada del sábado pasado, el militante de los DDHH Flavio Boico fue intimidado con la pintada, en el frente de su casa de la ciudad de Junín, de las palabras "zurdo", "lakra" y dibujos de esvásticas. Boico es miembro de la agrupación "Memoria, Militancia y Justicia". El ataque podría estar relacionado con el juicio a siete represores de la última dictadura cívico-militar, entre los que se encuentran militares, policías y médicos, que se espera tengan lugar en noviembre o diciembre próximos. En Junín hay 35 desaparecidos, cuatro de los cuales fueron muertos en esa ciudad. Pero, de estos ataques, tanto no se habla. No son parte del show business.
 
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miércoles, 1 de agosto de 2012

Moyano y la amenaza de un nuevo paro



El 20 de junio, hace poco más de un mes, los medios estallaron con el conflicto en el que Hugo Moyano enredó a los camioneros. Durante todo el día, pero sobre todo durante la noche –con su visita a Dos Voces (TN 22hs)- en simultáneo con los incidentes entre su sindicato y gendarmes, los argumentos parecían intentar focalizarse en el reclamo por el Impuesto a las Ganancias que pagamos los trabajadores (todos, no sólo los camioneros) y un aumento de sueldos para el sector. Para ser genuina, aún en la inmediatez de los acontecimientos, la escalada resultaba demasiado violenta y demasiado rápida, como para ser justificada con ese reclamo: hacía apenas unos meses Moyano promovía llenar Plaza de Mayo pidiendo la reelección de Cristina, y ahora pretendía hacernos creer que de pronto y reactivamente estaba llamando a un paro (primero nacional y sumando a todos los sectores, finalmente sólo de camioneros) y pretendiendo parar virtualmente el país. Hasta para los más ingenuos y desprevenidos, pronto se vio que nada fue de pronto, ni espontáneo, ni los intereses que lo motivaban eran comunes a todos los trabajadores. Quizás sí tuvo algo de visceral, aunque no tanto como se pretendió hacerlo parecer. Finalmente, los acontecimientos se precipitaron, y la CGT ya dividida terminó irremediablemente fragmentada.



En aquella ocasión escribí un artículo en este mismo blog titulado Moyano y un paro enredado: desanudando hilos.



En dicho artículo conté acerca de la situación que atraviesa la empresa Covelia, cuyos vínculos con Moyano están más que probados y sobre los que también he dado cuenta en él. Retomo una idea que ahora resulta central para entender esta nueva amenaza de paro: aunque Hugo Moyano aún detenta un gran poder sobre muchos de los intendentes del Conurbano, de a poco lo va perdiendo. En tiempos de aquella publicación, el intendente de San Miguel, Joaquín de la Torre, ya había echado de su municipio a la empresa, luego de que la firma parara y depositara toneladas de basura frente al Palacio Municipal y en los cruces de las principales calles, para presionar la renegocición del canon del contrato. Lo mismo había sucedido en Berazategui. Y Gabriel Katopodis, el intendente de San Martín, también estaba en ese tránsito, desde que el Municipio frenó un pago de 2 millones de pesos en diciembre del año pasado para poder abonar los sueldos. Otro intendente a quien nombraba en el citado artículo es Francisco “Barba”Gutiérrez, de Quilmes, quien en febrero había renovado el contrato con Covelia hasta agosto pero ya había trascendido que no tenía intenciones de volver a renovarlo y por eso habría un nuevo llamado a licitación.



Los potenciales se hicieron indicativos: llegamos a agosto, y con el mes cambió la conjugación de los verbos. Según declaraciones del intendente Gutiérrez a FM Vorterix de La Plata, Covelia le pidió por nota al municipio un aumento del cien por ciento. Esta pretención resultó totalmente contradictoria con la intención de la gestión municipal de reducir entre un 30 a 35% los 7 millones de pesos mensuales que se gastan en el servicio de recolección de residuos. El lógico resultado fue que el intendente de Quilmes no renovó el contrato con Covelia. Por esta razón la huelga de los recolectores de residuos ya lleva dos días, y Pablo Moyano -el segundo de los camioneros- amenazó con extender el paro a los recolecotres de residuos de todo el país.

Como si se tratara de una afrenta a la legalidad, Pablo argumentó que "Quieren municipalizar el barrido de la provincia de Buenos Aires. Quieren reemplazar a los camioneros con gente del Plan Argentina Trabaja porque al Gobierno se le acabó la plata. El ministro De Vido presionó a los intendentes. Este es el paso inicial: lo hacen en Quilmes y después en todo el país".



Está claro que los Moyano están preocupados. Ya no cuentan con San Miguel ni Berazategui. San Martín está en ese tránsito, un tránsito en el que Quilmes ya avanzó. Y hay conflictos latentes en Bahía Blanca y Esteban Echeverría.



Los Moyano justifican la protesta en los supuestos 400 despedidos que dejaría la no renovación del contrato. Argumentan que, si ganan la nueva concesión, reincorporarán a todos los empleados, y si pierden pedirán a la continuadora que se respeten los puestos de trabajo. Con lo cual, al parecer, los puestos de trabajo -en lo concreto- no estarían en real peligro.

Por otra parte, el secretario de Medio Ambiente del Municipio de Quilmes -Carlos Olivares- ofreció absorber a los 200 barrenderos que habrían quedado sin trabajo. En este caso, el argumento de los camioneros es que con el traspaso sufrirían una reducción salarial importante.



Pero ¿es la defensa de los derechos de estos trabajadores lo que en realidad desvela a los Moyano? Este proceso de retiro de la Provincia de Buenos Aires, como vemos, estaba más que anunciado. Y, como también habíamos relatado hace poco más de un mes, fue lo que motivó el comienzo de las negociaciones de Covelia con el gobierno de Mauricio Macri.





Pongamos por un momento el foco aquí: uno de los temas más críticos de la gestión de Macri es el de la basura. Los contratos de las actuales prestadoras están vencidos y la oferta de las empresas superaría los 2800 millones de pesos, un precio mayor al estipulado. Ahora, en agosto, se convocaría a una audiencia pública para discutir el tema. Y acá es donde entra a jugar Covelia, luego de que Cliba –del grupo Roggio, a quien ya desplazó en otras oportunidades de otros territorios- decidiera abandonar la Ciudad para no pagar 186 millones de pesos en concepto de indemnización para los trabajadores nucleados en… ¡sí! el gremio de Camioneros.

Moyano estaría negociando para Covelia la zona que todavía explota Cliba, y aunque todavía no hay nada concreto, el PRO lo acompañaría en este millonario negocio. Y esto ya se había decidido cuando Moyano había mostrado sus simpatías para con Daniel Scioli de cara a la pelea por el 2015... claro que, a partir del proceso de entrada de Covelia a la Ciudad de Buenos Aires este apoyo se relativizó: en la medida en que en la Provincia se le cerraban las puertas que en la Ciudad se le abrían, Moyano comenzó a distanciarse de Scioli en la misma medida en que se mostraba cada vez más afín a Macri.



Hace un mes terminé mi artículo escribiendo:

Trato de desanudar hilos, pero se complica.

Está todo demasiado enredado. Quizás por eso mismo es que suene tan extraño semejante paro por el reclamo que se aduce. Quizás porque hay demasiada agenda escondida que nadie quiere develar. Quizás por eso tanto silencio de tantos políticos a los que, por lo general, les gusta tanto salir a hablar. Quizás por eso de los que sí hablaron, algunos lo hicieron tan ¿ingenuamente? que daban a pensar que en realidad estaban ocultando su agenda. Y otros lo hicieron tan ¿ingenuamente? que daban a pensar que estaban siendo funcionalmente cómplices. Quizás por esto, todo esto. Demasiados quizás. Lo único que me quedó claro es que el reclamo gremial es apenas una excusa para sacar a los camioneros a la calle y, en la movida, sumar más gente para llenar la Plaza de Mayo. Algo que se parece mucho a copar la parada, y muy poco a luchar por los trabajadores.



Hoy, a poco más de un mes, las cosas están más claras. Y sí, eso que parecía tener muy poco que ver con luchar por los trabajadores, hoy se ve más claro. Los puestos de trabajo en presunto peligro son sólo números que se suman para darle peso a un reclamo. Un reclamo que -cada vez está más claro- sirve para ir marcando la cancha de cara al 2015. Y -cada vez está más claro- para ir mostrando quiénes están tejiendo alianzas.



Lástima que, una vez más, sólo los una el espanto.



viernes, 27 de julio de 2012

Carta abierta a Todo Noticias y FM Zenzitive

Acerca del despido de Juan Pablo Romero





Hace unos días estalló el escándalo en Twitter a raíz de la publicación de un comentario desafortunado del periodista Juan Pablo Romero. Quizás el enojo de quienes lo leyeron se amplificó por el hecho de que no era la primera vez que hacía comentarios con sesgo discriminatorio. Lo cierto es que, si bien en el mar de comentarios que es Twitter este fue apenas una gota, fue la gota que desbordó el vaso. Y los comentarios descalificatorios, esta vez, fueron de otros y recayeron sobre él.

Hasta ahí, nada fuera de lo común para la cotidianeidad de este mundo paralelo en que se ha constituido Twitter. Un mundo donde muchos postean comentarios sin medir la repercusión que pueden alcanzar, sin someterlos al necesario filtro de la reflexión y la autocensura a la que estamos acostumbrados a ajustarnos cuando no nos sentimos al amparo de la privacidad. En Twitter, los comentarios suelen ser impulsivos, sólo que, en lugar de pasar directamente al acto, se pasa al posteo.

Antes de seguir, quiero dejar algunas cosas en claro: que comprenda los mecanismos que pueden haber coadyuvado a que Juan Pablo Romero publique esos comentarios, no significa que los avale; menos aún en alguien entrenado profesionalmente para cuidar no sólo el contenido de sus expresiones, sino sus formas. Por otro lado, por si fuese necesario: los repudio en sus formas y su contenido; no adhiero ni a los modos en que se expresó ni comparto los supuestos en los que se basó.

Sin embargo, con esta misma claridad, quiero también dejar por sentado que, si fue por estos comentarios –que realizó fuera de su ámbito de trabajo, no comprometiendo en ellos las posturas institucionales ni de TN ni de FM Zenzitive- que perdió su trabajo, creo igualmente repudiable las sanciones de las que fue objeto. Si estas empresas se sintieron ofendidas, podrían haberlo manifestado de esa manera; si creyeron necesario subrayar que los mismos eran opinión personal de su empleado, también pudieron haberlo hecho así. Incluso si pensaran que se trató de un acto grave de discriminación, podrían haberle pedido –como de hecho hizo- que se retracte por el mismo medio y con las mismas formas en que se realizó la ofensa, y que la misma se suspendiera borrando los comentarios discriminatorios.

De hecho, FM Zenzitive hizo algo de esto, apartándose de la responsabilidad sobre las opiniones personales de sus empleados. Y tuvo la delicadeza de no nombrarlo, quiero suponer que en un intento de protegerlo frente a quienes no estaban al tanto de lo sucedido. Si la ausencia de Juan Pablo Romero al programa en que debía estar se debe a su separación del mismo en razón de esto, creo que la medida fue excesiva. Ni el INADI, seguramente, habría pedido semejante sanción. Si su separación se debió a otras razones, creo que para la empresa sería bueno hacer la aclaración pertinente. Como no soy oyente de esta radio, no puedo hacer ningún tipo de conjetura ni avanzar en mi análisis más allá de lo dicho.





Otro es el caso del canal de cable Todo Noticias (TN). En primer lugar, porque en ningún momento posteó ningún comentario en Twitter sobre los dichos de Romero. Ni a favor, ni en contra. Y, si bien no son suyas las formas que sí asumieron los mismos, los supuestos de base son compartidos. Puede trazarse una línea divisoria muy fina entre los comentarios desafortunados proferidos por Romero y muchos avalados por la empresa. Más aún: sí suelo mirar TN, por lo que conozco su estilo. Un estilo que, en los últimos tiempos, ha promovido una escalada violenta no exenta de imprecisiones, titulares negativos, manipulación de la información, sesgo informativo. Una escalada que no creo inocente en la generación de un tipo de clima que termina favoreciendo el que se produzcan formas de expresión como las que estuvieron en cuestión. Por ello, si fueron estas expresiones la razón por la que perdió su cargo como productor periodístico, se trató claramente de una sobreactuación. No hay modo –a menos que sea hipócrita- por el que TN se podría haber sentido dañado por ellas. Sospecho que, de no haberse producido el escándalo que se produzco, estos comentarios no le habrían significado siquiera un apercibimiento.



Pero más aún. Creo que no es posible pedir que se nos garantice lo que no somos capaces de defender para los demás. No es posible que se nos garantice la libertad de opinión y expresión si no somos capaces de defender la libertad de Juan Pablo Romero para opinar lo que opinó y expresarse como lo hizo. Si de alguna manera nos sentimos ofendidos, o injuriados por sus dichos, podemos discutirlos, exigir ser desagraviados, denunciarlo y someterlo –incluso- a los dictámenes de la justicia.



Como ciudadana, sus dichos me ofendieron. Pero reconozco su derecho a expresarlos. Haberlo dejado sin trabajo fue, al menos, excesivo. Pocos castigos son más duros que ese.


Viviana Taylor
27 de julio de 2012