viernes, 15 de junio de 2012

Malvinas. Historia de la lucha por su recuperación


La presentación de nuestra Presidenta ante el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas, amerita que hagamos un poco de historia para recordar que estuvimos a punto de recuperar la soberanía sobre ellas, y cómo fue que la perdimos. Oportunidad que  hoy luchamos por recobrar.




Veamos: el 9 de enero de 1999 el Diario Hoy de la Plata publicó una nota, que tituló “En 1974 hubo otra propuesta para devolver las Islas Malvinas al país”.





Copio texto de la nota para su mejor lectura:



En 1974 Gran Bretaña propuso a la Argentina devolverle las Malvinas previa institución de un condominio de 25 años para la explotación conjunta de los recursos de las islas, es decir que en este 1999 la bandera celeste y blanca hubiese vuelto a flamear soberana sobre el archipiélago.

El general Juan Domingo Perón, por ese entonces en su tercera presidencia, estaba decidido a aceptar esa propuesta británica, pero su fallecimiento frustró las negociaciones que, por cierto, hubieran cambiado radicalmente el eje de la sangrienta historia que envolvió a las Malvinas en 1982.

María Martínez de Perón, quien sucedió a su difunto esposo en la Casa Rosada, dudaba sobre la conveniencia de acordar un condominio, pero fue José López Rega, su influyente ministro de Bienestar Social, quien terminó por desechar de plano el ofrecimiento del Gobierno de Londres.

La información fue suministrada a una agencia de noticias por funcionarios retirados del Servicio Exterior, quienes –con expreso pedido de no divulgar sus identidades- revelaron datos de aquellas negociaciones que les confió hace un cuarto de siglo el entonces canciller Alberto Vignes.



La propuesta paso a paso

La mañana del 8 de mayo de 1974 el embajador británico en la Argentina James Hutton entrevistó a Vignes en el Palacio San Martín y le comunicó la propuesta de su gobierno de acordar un condominio de 25 años sobre las islas como paso previo al reconocimiento de la soberanía argentina.

El ofrecimiento estaba contenido en un documento semioficial (“non paper”), es decir sin el clásico membrete, pero identificado con las siglas y el escudo del Foreing Office (el Ministerio de Asuntos Exteriores de Gran Bretaña), precisaron los ex diplomáticos consultados.

Esa misma tarde, Vignes comunicó la novedad al presidente Perón, quien se entusiasmó con el ofrecimiento, por lo cual le ordenó al canciller que convocara a un grupo de diplomáticos de “absoluta confianza” para iniciar las tratativas tendientes a la aceptación de la propuesta.

El ministro le manifestó su temor de que aceptar la exigencia británica de un condominio de 25 años, como requisito para el reconocimiento de la soberanía argentina, podría generar descontento en la población, especialmente, en los sectores más nacionalistas de las fuerzas armadas. Los informantes indicaron, al r e c o r d a r comentarios de Vignes sobre esa reunión, que Perón le dijo más o menos lo siguiente: “usted preocúpese de que esa propuesta avance. De los muchachos me encargo yo, les diré que ya tenemos una “pata” adentro y sin derramar sangre de argentinos”.

A fines de mayo de 1974 murió Hutton, quien fue inhumado en el cementerio británico de La Chacarita, de Capital Federal, y el 1º de julio siguiente falleció Perón, por lo que las tratativas entre los funcionarios de la Cancillería y de la embajada británica quedaron m o m e n t á n e a m e n t e suspendidas.

En setiembre de ese año el nuevo embajador británico Dereck Ash presentó sus cartas credenciales a la presidente María Martínez de Perón, oportunidad en la cual eldiplomático comunicó que el Gobierno de Londres “aún aguardaba” una respuesta argentina sobre aquella propuesta. Ante Vignes, presente en la audiencia como establece el protocolo diplomático, la viuda de Perón le respondió que “el general estaba de acuerdo, pero yo no soy mi marido”, aunque tranquilizó al embajador británico diciéndole que el Gobierno argentino no tenía todavía “una respuesta definitiva”.

Dos semanas después, por expresas indicaciones de la presidente Perón, el canciller Vignes informó en una reunión de ministros sobre el ofrecimiento británico, pero López Rega lo interrumpió para decir, en tono tajante, que “los ingleses se dejen de joder, o entregan todo o no entregan nada”.

Nunca más en las reuniones del gabinete nacional de aquella administración peronista se volvió a mencionar la propuesta británica y el embajador Ash tuvo que conformarse con respuestas dilatorias del canciller Vignes, por lo que esas tratativas entraron definitivamente en un punto muerto.

La propuesta británica no llegó a buen puerto por la resistencia de los kelpers.

Hasta aquí, la transcripción del artículo.



Para poner lo leído en contexto vamos a poner en consideración el hecho de que una de las tradiciones que ha seguido nuestra política exterior tiene que ver, justamente, con el reclamo por la soberanía sobre las Islas. Y no podemos dejar de señalar que los principales logros diplomáticos en relación con este reclamo se alcanzaron durante los únicos gobiernos civiles electos que hubo entre 1945 y 1976: el reconocimiento de la soberanía arrebatada en las primeras asambleas generales de la ONU en 1945/46, las Resoluciones 1.514 (1960) y 2.065 (1965) y la propuesta británica de condominio sobre las islas (1974). Cabe también señalar que todos ellos fueron derrocados por las Fuerzas Armadas en alianza con el poder económico y aliados civiles: Perón, Frondizi, Illia, y nuevamente Perón.










Vamos a agregar algunos datos a los del artículo con que iniciamos esta lectura.






Por ejemplo, vale la pena acotar que, entre otros puntos, el acuerdo de 1974 proponía que las banderas de Gran Bretaña y Argentina fueran "enarboladas juntas" en tierra malvinense, que allí convivieran el inglés y el castellano como idiomas oficiales, la doble ciudadanía para los isleños, y que el gobernador de las islas fuera "designado de manera alternada por la Reina y el presidente argentino".






Otro punto del artículo sobre el que se pueden agregar más datos es que, si bien durante el gobierno de Isabel Martínez, viuda de Perón, se desistió de las negociaciones, un documento del 20 de diciembre de 1974 revela que al menos hasta ese momento el proyecto estaba todavía en la agenda argentina y británica. El texto consiste en una versión en castellano de otro non-paper británico, firmada y sellada por el Departamento de traducciones de la Cancillería argentina.




También podemos considerar que,  a pesar de los exabruptos –o en razón de ellos- de López Rega y la indecisión de Isabel Martínez, fueron los ingleses quienes suspendieron las negociaciones. Según cuenta Ortiz de Rozas  “los ingleses se dieron cuenta de que sin Perón la iniciativa no iba a ningún lado, y retiraron la propuesta”.





¿Quién es Ortiz de Rozas? Se trata de una de las pocas personas que puede contar a ciencia cierta qué ocurrió. Fue embajador en Gran Bretaña, Austria, Francia y Estados Unidos; presidente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y jefe de la misión para las negociaciones con Chile bajo la mediación del Papa Juan Pablo II. De hecho, intervino en distintas negociaciones confidenciales sobre las Islas Malvinas, algunas de las cuales llegó a revelar en su libro “Confidencias diplomáticas”, editado en junio de 2011.




Ortiz de Rozas estaba cumpliendo funciones en la ONU cuando Vignes le contó de la propuesta británica de condominio y le entregó una copia del non-paper. Según sus propias palabras en una entrevista al Diario La Nación, “me confió que Perón lehabía expresado: Aceptemos. Una vez que pongamos pie en las Malvinas no nossaca nadie, y poco tiempo después la soberanía será argentina por completo”.


Claro que Perón falleció el 1 de julio de 1974, y el gobierno de su sucesora, Isabel Martínez, pronto se sumiría en serios conflictos políticos internos. Y si bien ni Argentina ni Gran Bretaña volvieron a dar señales con respecto al condominio, la brecha se amplió después del golpe de Estado de la Junta Militar y la instauración de su dictadura, cuando empezó a tomar fuerza el camino bélico.

Ortiz de Rozas estaba en la embajada argentina en Londres cuando, en la madrugada del 2 de abril de 1982, se conoció el desembarco argentino en Malvinas. En la misma entrevista a La Nación relata: "Apenas me enteré, supe que el trabajo de años se venía abajo. Lo único que logró Galtieri fue darle la oportunidad a Margaret Tatcher de no ser eyectada del gobierno británico”.
      







"Además de trágico, el de la guerra fue un camino equivocado, porque se habían dado pasos concretos para resolver el problema de la soberanía por la vía pacífica", reflexiona.
Y en ese punto de la entrevista es cuando recuerda un hecho que da cuenta de cuán cerca estuvimos de recuperar la Soberanía de las Islas: "En 1966 Henry Hohler, subsecretario del Foreign Office para Asuntos de América del Sur, me invitó a un restaurante muy bueno de Londres y en términos confidenciales me informó que las islas ya no tenían el valor estratégico de antaño y que tarde o temprano iban a integrarse con Argentina. Me recomendaron hacer lo posible para conquistar la mente y el corazón de los isleños".
Si tenemos en cuenta esta reunión de 1966, y la propuesta que le acercaron a Perón en 1974, no caben dudas: el gobierno británico quería sacarse de encima a Malvinas. Y la Argentina había estado aprovechando la oportunidad para recobrar su soberanía sobre ellas: los malvinenses solían visitar con frecuencia la Argentina Continental para hacer compras, paseos turísticos, asistir a hospitales para recibir una asistencia de mayor calidad y mejor tecnología a la que podían acceder en las islas, estudiar en colegios y universidades; e incluso se instalaban instituciones nacionales en las islas y maestros argentinos enseñaban en susescuelas.

Mientras que de un lado estaban quienes llevaban estas negociaciones, actuando permanentemente condicionados por los sectores nacionalistas más recalcitrantes -civiles y militares-, del otro lado quedaban los que tuvieron la responsabilidad histórica por el desastre de 1982, junto con los jefes militares que consideraban agotadas las vías de la negociación y echaron por la borda todos los avances que se habían logrado: Nicanor Costa Méndez y Roberto Alemann, canciller y Ministro de Economía de la dictadura presidida por Galtieri.



A partir de las palabras del ya citado Ortiz de Rozas, queda claro que es con ellos que fracasaron las estrategias de conquista: "Incluso en febrero de 1982, días antes de la guerra, en las rondas de la ONU se discutió la posibilidad de un retroarriendo, para que los ingleses se comprometieran a administrar las Malvinas por un determinado número de generaciones y luego cedieran la soberanía”. Es evidente que el desembarco del 2 de abril de 1982 no fue, entonces, un error político en las estrategias de recuperación. Fue, simplemente, una acción criminal dirigida a otros fines, que nada tenían que ver con la soberanía sobre las Islas. Una acción criminal cuyas consecuencias todavía estamos pagando, y en estos días, frente al Comité de Descolonización de laONU, están intentando compensarse.



Justamente una de las consecuencias que estamos pagando es que, en materia de soberanía, se logró menos en relación con Malvinas en los últimos treinta años que en los primeros treinta. En aquellos primeros treinta años se estaban dando pasos que iban construyendo un sentimiento en los isleños de que la integración con Argentina era más conveniente para sus intereses que la tutela negligente que recibían de la Corona.  Por eso es que la referencia histórica sobre los reclamos sigue siendo la línea Perón-Frondizi-Illia, que se quebró en abril de 1982.
No hubo, en cambio, una línea Alfonsín-Menem-Kirchner que pudiera romper la marca que dejó la Resolución 502 del 3 de abril de 1982, que señaló a la Argentina como país agresor.
Por eso, la última frase del artículo publicado por el diario Hoy en 1999 –“La propuesta británica no llegó a buen puerto por la resistencia de los kelpers” puede ser, contextualizada en el momento histórico al que se refiere, inexacta. Pero sí podríamos leerla como una consecuencia no buscada del derrotero al que nos sometió la Dictadura. Una más.

Esperemos estar escribiendo otra historia.

martes, 12 de junio de 2012

¿Todo por una artritis séptica?



Comencemos haciendo algo de memoria. Y para eso vayamos hasta los primeros días del año (¿no parece que ya pasó un siglo?). Exactamente el 4 de enero la Presidenta de la República Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, fue operada en el Hospital Austral por un carcinoma de tiroides, que luego aparentemente resultó no ser tal, pero que obligó a practicarle una tiroidectomía total.
El anuncio sobre la necesidad de esta intervención lo había hecho oficialmente Alfredo Scoccimarro, el 27 de Diciembre.

El primer parte médico fue escueto y preciso: “La operación de la Presidenta se realizó sin inconvenientes ni complicaciones".  Y el vocero presidencial Alfredo Scoccimarro fue el encargado de infomar que "la operación duró 3 horas y media, la mandataria ya se encuentra despierta y muestra una buena recuperación post operatoria".
El 9 de enero Cristina Fernández recibió el alta médica después de que los estudios clínicos descartaran la existencia de cáncer en la glándula tiroidea que le fue extirpada, según volvió a informar el mismo portavoz presidencial. El resto de la historia es bien conocido: la Presidenta inició una licencia por salud hasta el 24 de enero, y el Poder Ejecutivo quedó a cargo de Amado Boudou, como prevé la Constitución Nacional.

Quiero detenerme, sin embargo, en el informe médico leído por el portavoz presidencial en las puertas del hospital: "El estudio histopatológico definitivo constató la presencia de nódulos en ambos lóbulos de la glándula tiroides de la presidenta, pero descartó células cancerígenas, modificando el diagnóstico inicial de la punción". El parte médico que anunció el alta agregaba que "la glándula tiroidea presentaba adenomas foliculares" y adelantaba que "de acuerdo a (sic) este favorable diagnóstico, el equipo a cargo considera que el tratamiento quirúrgico realizado es suficiente, no siendo necesaria la administración de yodo radiactivo".


Ayer amanecimos con la noticia de que su hijo mayor, Máximo Kirchner, había sido trasladado de urgencia, en medio de un impresionante operativo de seguridad, a este mismo Hospital Austral. Hasta horas después no estaba claro el motivo, y circularon todo tipo de especulaciones sobre la posible gravedad de su cuadro. Finalmente, fue intervenido quirúrgicamente en su rodilla derecha por una artritis séptica. La Presidenta, como hubiese hecho toda madre, había viajado en el avión oficial Tango 01 desde Buenos Aires a Río Gallegos para buscarlo, y permanecerá acompañándolo en el Hospital por lo menos entre 48 y 72 horas más.


En lo que estoy pensando es que, habitualmente, a los pacientes sometidos al tipo de intervención quirúrgica que se le realizó a la Presidenta se les realizan evaluaciones a los 1, 3, 6, 9 y 12 meses postoperatorios, y después cada 12 meses en los años siguientes. Justamene, Cristina Fernández se encuentra en la mitad del primer año desde su operación, por lo que le corresponde hacerse estudios postquirúrgicos de control.
También estoy pensando que en estos días la situación política -motivada por vaivenes económicos y cierto descontento en algunos grupos sociales que promueven la reinstalación de cacerolazos- está un tanto convulsionada. No parece un momento oportuno para tomarse un par de días para realizar un control médico, y dar así la posibilidad de que se tejan -maliciosamente- interpretaciones y rumores sobre su estado de salud.

Entonces me pregunto, todo este despliegue para el traslado de Máximo Kirchner, tan criticado por aparentemente innecesario y exagerado, ¿no habrá sido una maniobra distractiva para permitirle a nuestra Presidenta tomarse, mientras se recupera su hijo de la operación -sin dudas necesaria- unos días para realizar sus controles de salud con reserva e intimidad?
Sólo me pregunto... pero ya saben. Yo siempre me estoy preguntando cosas.

sábado, 9 de junio de 2012

En recuerdo del Gral Valle y de los militares democráticos olvidados por la Historia

9 de junio de 1956, el Gral Valle se levantó contra la dictadura que derrocó al Gral J D Perón y en defensa de la democracia.


Allí, con él, estuvo mi abuelo: el suboficial de la Marina Cristóbal Mesa. No sólo estaba convencido de las bondades de una política ligada a lo popular y a la equidad en las posibilidades, sino que estaba comprometido con esas ideas.
También, a su tiempo, estuvo encantado por "un curita nuevo que trabaja con los pobres" y que luego sería asesinado: el Padre Mujica. Sentía por él la misma devoción que había sentido por Evita; y con equivalente recelo y odio hablaba de Aramburu, Rojas y de un militar joven que le parecía peligroso, perverso y nefasto: Massera.
En 1968 le tocó a él ser asesinado. Fue emboscado en la puerta de su casa, cuando salía a trabajar. Ese año murieron varios militares que compartían sus ideas democráticas y populares, todos de la misma manera.
Si uno tiene la vida familiar atravesada por la historia, como es mi caso, ve que los nombres se repiten: los jóvenes militares que estuvieron de un lado y otro en el '56 eran los mismos que confrontaban ideológicamente en el '68. Y los que eligieron saldar diferencias como asesinos en ambas fechas, son los que llegaron a altos puestos a partir del '76.

Vaya mi homenaje para el Gral Valle, y para los que, como mi abuelo, son los olvidados de la Historia pero la construyeron.



Este recuerdo se lo dedico a mi mamá: Marta Isabel Mesa, quien está despertando a muchas cosas que no comprendía, y está recuperando su historia.

martes, 5 de junio de 2012

Federico Tessore ¿Gurú o chanta?

Qué hay detrás del economista que predice el fin de la Argentina, y su relación con los medios de comunicación.




Hoy quiero presentarles a un señor a quien todavía no se ha nombrado mucho en los medios masivos, pero que tiene bastante peso en el modo en que construyen la percepción social sobre la realidad económica: Federico Tessore.

¿Quién es este señor? Actualmente se presenta a sí mismo como fundador y CEO de Inversor Global, donde se desempeña desde junio de 2002. Reconoce como actividades anteriores el haber sido asesor de inversiones en el Citibank y en Capital Markets Argentina. Y respecto de su recorrido educativo nombra a las siguientes instituciones:
·         New York Universit. Summer Course, Global Real Estate  2010 – 2010
·         Universidad Nacional de Quilmes Business Administration, Business Administration 2000 – 2003
·         Pontificia Universidad Católica Argentina 'Santa María de los Buenos Aires' Economics 1995 – 2000
·         St Brendan´s Bachiller biligue1980 – 1993

Sin embargo, hasta aquí, todavía no sabemos nada sobre Federico Tessore. Quizás sea más interesante contar quién es a partir de lo que hace.
Y resulta que de lo que hace me enteré por accidente. Buscando información para otro artículo, encontré al final del mismo un enlace hacia un spot  llamado “El fin de la Argentina”




Como pensé que podia contener algo de la información que estaba buscando, lo escuché. A los pocos segundos ya me había dado cuenta de que información iba a haber poca, pero decidí escucharlo completo para ver hasta dónde podía llegar.

Una de las primeras cosas que me llamó la atención es que insistía en que las personas no podemos influir en lo que sucede en la economía del país. Y que el informe que iba a presentar no era político. Esta afirmación respecto de nuestra imposibilidad, puede leerse de dos formas: por un lado, no hay nada que podamos hacer más que defendernos de las crisis económicas; pero por otra parte, si alguien nos confronta con la idea de que las estrategias propuestas son ellas mismas generadoras de crisis, Tessore ya se adelantó a responder por nosotros. No es posible.

Su análisis sobre la realidad argentina está construido sobre falacias: enumera hechos históricos acontecidos en contextos diferentes sin hacer referencia a ellos, y esto sin decir que –además- se trata de hechos que refieren a situaciones que no son comparables unas con otras. Parecería ofrecer muchos datos, la mayoría de los cuales son falaces o incomprobables. Agrega cuadros, que son ilegibles. Y los pasa con la misma rapidez con que presenta algunas fotografías que apelan a la emocionalidad. Unos y otras no buscan ayudarnos a seguir un razonamiento, sino impactar contra nuestra afectividad.

En definitiva, juega con los mismos miedos que han sido abonados desde algunos medios masivos. O que él ha colaborado en inocular a esos medios, porque, como también veremos después, este señor desconocido para nosotros no lo es tanto en otros ámbitos.

Mientras nos hace un recorrido por su tiendita de horrores, nos promete una y otra vez que, por su inmensa y absoluta generosidad, va a compartir con nosotros sus estrategias de supervivencia. Y que, si tenemos suerte, hasta quizás ganemos algo de dinero. Quien sabe… hasta puede ser que nos hagamos ricos. Voy a resumir sus propuestas para proteger y ganar dinero:

1.      Hay que ocultar el dinero del gobierno, y así evitaremos pagar impuestos.

2.      Hay que comprar activos en el exterior, no invertir en el país. Y son buenas opciones el oro y la plata.

3.      Hay algo que afirma que es “100% retorno”, pero no termina de aclarar de qué se trata. La explicación, que exuda hermetismo, no me hace pensar en otra cosa que inversiones en armamentos, drogas o comercio de influencias. Aunque también podría ser esto que él hace, algo así como ser un Claudio María Domínguez, sólo que en lugar de espiritualidad express ofrece dinero express.

4.      Y por último, insiste con la compra de activos de alta rentabilidad, que por supuesto no nombra, y vuelvo a oler ese tufillo a ilegalidad o simple trampa. Y me hace pensar en fondos buitres.

En definitiva, ¿qué es lo que nos dice Tessore? Que nada tiene que ver nuestra conducta individual con lo que nos pasa colectivamente como país. Por lo tanto, no podemos influir sobre él, ni bien ni mal. Pero el país sí puede arruinarnos la vida, y va a hacerlo. También nos dice que hay formas de evitar la desgracia económica personal cuando, definitiva y prontamente, les llegue a los demás: evadamos impuestos, saquemos nuestro dinero del país, especulemos con divisas y activos financieros. Y si alguien piensa que esto sólo puede colaborar, a modo de profecía autocumplida, con la generación de una crisis, él ya lo dijo primero: nada podemos hacer para influir sobre la economía. No hay responsabilidades individuales sobre consecuencias sociales.



¿Es peligroso Tessore? Por supuesto. Así como yo escuché su spot, pueden haberlo escuchado miles de personas. Pero no es eso lo que me preocupa, ya que creo que la mayoría es perfectamente capaz de detectar la inconsistencia e inmoralidad de sus argumentos. Lo que sí me preocupa es que está influyendo sobre muchas personas que crean opinión pública, y lo está logrando gracias a alguna razón que quizás tenga que ver con un rasgo carismático que  desconozco porque jamás lo he visto personalmente, y en las filmaciones me ha provocado el mismo tipo de rechazo que me despierta Claudio María Domínguez (y vuelvo una y otra vez a la asociación, y por eso pienso que por ahí puede andar la cosa). Y lo que digan esas personas sí me preocupa, porque usan estos argumentos implícitamente y por ello favorecen la generación de una cierta percepción acerca de la realidad que termina colaborando en su creación. Pero todavía me preocupa más el que sus propuestas estén siendo difundidas por ciertos medios de comunicación.


Vamos a citar, entonces, algunos de los medios en se ha dado difusión directa a las ideas de Tessore.

Uno de ellos es el blog Vil Metal, en el que una de las periodistas que lo administra describe la experiencia de haber asistido a un seminario de dos semanas con Federico Tessore. El posteo corresponde al 10 de agosto de 2010.  Y le dedica dos posteos más: el 22 de septiembre de 2010 y 12 de septiembre de 2010. Este blog está administrado por dos periodistas. Cecilia Bouffet trabaja en la Revista Noticias desde 2005 y creó este blog en 2010, asociado a un programa de radio en FM Milenium. Y Virginia Porcella es periodista especializada en economía y profesora de la Universidad Abierta Interamericana. Tiene un programa en Radio UBA todas las mañana y un programa semanal dedicado a emprendedores en FM Palermo.


Otro blog en el que aparece la colaboración de Tessore es Punto de Vista Económico. Tampoco se trata de un blog de amateurs o principiantes, sino de profesionales y profesores universitarios que han escrito libros y colaboran en revistas de la especialidad.


También podemos citar a Business is fun. Detrás de este blog hay trabajando un grupo bastante nutrido de personas. Fernando Arocena es director de las revistas Punto a Punto y Ocio, accionista y socio fundador de Editorial CEO desde 1997, columnista televisivo en El Show de la Mañana (canal 12), asesor de marketing y comunicación para empresas. José Busaniche es periodista en Punto a Punto, donde también colabora Lucas Croce desde 2001. Mauro Duarte, por su parte, trabaja en una compañía multinacional a la que no nombra, y por supuesto, en la Revista Punto a Punto. Jimena Domínguez y Consuelo Cabral no dicen mucho sobre su currículum, aunque esta última termina su presentación en el blog con la frase “En fin, hay q meterle onda al tema de cambiar el mundo, es nesario.” (sic)



La pata en los medios más masivos, Federico Tessore parece haberla encontrado en La Nación, que le ha dedicado al menos tres notas, todas elogiosas.

La primera es del 24 de enero de 2010, y difundía sus cursos y estrategias de capacitación: “Educación en internet parael interior o de exportación”.

En la segunda, del 16 de abril del mismo año, se difundían sus acciones de capacitación para inversores individuales: “¿Cómoaprender a invertir en la Argentina?”

Y la que más llamó mi atención fue la correspondiente al 18 de abril, dos días después, en la que se promueve una estrategia de inversión que me hace acordar mucho a la de quienes se popularizaron como inversores buitres (esos mismos que asocié a una de sus recomendaciones). Claro que los llaman con un nombre mucho más encantador: “Los ángeles que invierten en la web”. La elección de la fotografía que ilustra la nota no es en lo absoluto inocente... aunque la expresión sí lo parece.



Si consideramos el posicionamiento de la línea editorial de La Nación respecto de economía y finanzas, y tenemos en cuenta su grado de influencia sobre ciertos sectores de la población con incidencia sobre ellas, se va a comprender perfectamente por qué me preocupa el lugar que las ideas de Tessore ocupan en este medio.



Ahora bien, ¿a qué le apuesta Federico Tessore?

En primer lugar, no se trata de otra cosa que de un negocio. El señor ha fundado una compañía que se dedica  a dar cursos y vender consejos. Así de simple. Y si esos consejos son fácilmente comprensibles para la mayoría, mejor, porque entonces más vende (y se gana mucho vendiéndole unos panfletitos por $228 anuales a mucha gente). Por eso abona a argumentos simplistas y falaces: simplemente porque son vendibles. Pero además, esos mismos argumentos simplistas y falaces también son difundidos por los medios sobre los que influye, y a precio de tapa de diario, o gratis a través de internet, radio y televisión. Y así se produce una asociación en la que todos ganan: Tessore logra difusión de sus ideas, y los medios colaboran en crear las percepciones sobre las que él fundamenta sus pronósticos y propuestas. ¿Será este su “100% retorno?”



¿Por qué se dejan encandilar los especialistas?

Hay razones que la razón no entiende, y yo creo verlas en la forma de apelación a la afectividad que realizan ciertos líderes carismáticos negativos. Pero esto sólo justificaría a algunos periodistas, sobre cuya moralidad no tengo por qué sospechar. Pero el posicionamiento de los medios y ciertas instituciones ya hemos visto que es otra cosa. No es casualidad que Tessore haya aparecido de pronto en el 2010 y en todos lados a la vez.

La intención de crear falsas expectativas que perjudiquen a la economía es clara. Pese a lo que postulan las ideas que promueven, saben que la economía está condicionada por el comportamiento de las personas, y que hablar de economía sólo con números es tan pobre como hacerlo sin ellos. En economía también se verifica algo que los especialistas en Psicología han denominado Efecto Pigmalión, y está muy estudiado en otros ámbitos, pero es perfectamente transpolable: las expectativas que tienen las personas respecto de la realidad terminan conformándola. Vamos a un ejemplo claro y bien actual: si los medios divulgan todo el tiempo la cotización del dólar paralelo, se va  creando la percepción de que ese es su verdadero valor; si simultáneamente opinan que en un cierto tiempo va a aumentar notablemente porque el tipo de cambio está atrasado, muchos pequeños ahorradores van a salir a comprar dólares en negro convencidos de que protegen su dinero. Ergo: el dólar aumenta, creando la ilusión de que se previó lo que iba a suceder, cuando en realidad se lo provocó.

Otro ejemplo: supongamos que se publica en un diario que no hay suficiente dinero en los cajeros automáticos para abastecer la demanda de todo el fin de semana. O más, que está faltando liquidez. Si muchos de los que leen la noticia se asustan y deciden asegurarse dinero en efectivo –que quizás ni siquiera pensaban retirar- terminarán vaciando los cajeros antes de que el dinero sea repuesto el lunes. En donde vivo, San Miguel, esto pasa todos los fines de semana. Porque bastó con que sucediera una vez, para que la conducta quedara fijada. Esto también ha sido estudiado por la Psicología: se llama aprendizaje por refuerzo único, y está asociado a la alta emocionalidad que se sintió en el momento. En el momento de ir al cajero y encontrarlo vacío. Por supuesto que no es esa la mejor situación para reflexionar acerca de lo que pasó: simplemente le dedicamos unos pensamientos al Banco, a la Presidenta, al Gobernador, y a la madre que nos dio la vida.

Esta es la estrategia que tienen hoy ciertos medios para influir políticamente. Como no pueden determinar las líneas de la política económica, crean expectativas negativas sobre ella para influir sobre el comportamiento de la sociedad. Si les interesa ver algo más sobre esto, les recomiendo leer “Detrás de los cacerolazos” en este mismo blog.

La Nación develó, al publicarlo con nombre y apellido, que sigue los caminos sugeridos por Tessore. Otros medios fueron más astutos. Sin embargo hablan de ajuste, fuga de capitales, desplome del precio de la soja, devaluación del real, descontrol en los subsidios, ajuste de tarifas… y aunque la realidad muchas veces los desmienta.

La idea de generar expectativas negativas para condicionar la conducta de los actores de la economía está clara. Y a través del clima negativo que propician, buscan influir sobre la política. Si quieren más ejemplos, no tienen más que ir hacia el televisor y encenderlo. O mirar la pantalla del teléfono para ver que acaba de entrar un TW:






¿Una última perlita? Fernando Tessore es en sí mismo un fraude, en coherencia con la inmoralidad de sus propuestas. Ya lo cantó un catalán: “uno sólo es lo que es y anda siempre con lo puesto”. El spot que presenta como su análisis sobre la realidad económica argentina no es otra cosa que la afanosa adaptación de la carta que otras personas construyeron -con los mismos fines que él decidióadoptar- para asustar a los inversores norteamericanos. Pero esa es otra historia.


lunes, 4 de junio de 2012

Un ataque que… ¿no fue?




Es de mañana y todavía es temprano. En la radio escucho a Rodríguez Larreta, que aún entrevistado por un periodista amigable como Nelson Castro, no puede evitar tartamudear. Esa forma tan particular de hablar, que a algunos les concede cierta pátina de intelectual reflexivo, en él  evidencia vacilación. El tipo de vacilación propio de quien ha construido una versión sobre los hechos, y debe cuidarse de recordar los detalles para no revelar la trama.
Comencemos por los hechos. El sábado 2 de junio, el Jefe de Gabinete de la CABA, Horacio Rodríguez Larreta estaba reunido con un grupo de vecinos en un club de Villa del Parque, en Nazca 2325. Según el mismo Rodríguez Larreta, la razón de la reunión era el tratamiento de “temas del barrio”. Al parecer se estaba desarrollando con normalidad, cuando irrumpió un grupo de jóvenes. Y hasta ahí los hechos sobre los que todos acuerdan. Porque justo a partir de allí los relatos comienzan a separarse, entre ellos y de la verdad.
No sabemos a ciencia cierta el número de ingresantes, tanto así difieren las versiones. No tenemos tampoco muy claro quiénes fueron. En un principio, Rodríguez Larreta aseveró que se trataba de jóvenes de La Cámpora. Y aunque luego trató de desmarcarse de la acusación, amparándose en que él sólo había repetido lo que habían dicho “los vecinos” (así, en genérico, y por lo tanto sin que nadie pueda contradecirlo ni confirmarlo), en cada aparición en los medios quedó clara su intención de instalar esta versión: él dice que los vecinos dicen que fueron los de La Cámpora; que no lo dice él, que sólo repite lo que otros dicen. Pero lo sigue aseverando. Al parecer el argumento se fundamenta en que antes de iniciarse la reunión, en las cercanías del club habrían sido vistos algunos adherentes a la agrupación repartiendo volantes. Y eso a pesar de la lógica de su presencia, puesto que justamente a la vuelta del club donde se realizó la reunión está el local donde se congregan. Y  a pesar de que –hasta ese momento- no estaban provocando ningún disturbio ni molestando a nadie.
Ese mismo día, en su Facebook, Rodríguez Larreta escribió:
Como hago todas las semanas, me reuní con vecinos para conversar temas del barrio. Esta vez fue en Villa del Parque. Lamentablemente, en un momento entraron 20 patoteros que nos pegaron, nos insultaron, nos tiraron huevos y vinagre. Según los vecinos, estas personas están identificadas con La Cámpora y antes de entrar a golpearnos, llevaban banderas con consignas de esa agrupación. Nunca en mi vida viví algo así, le pegaron a una señora mayor, otra chica con el ojo morado y a Franco, que es de mi equipo, le partieron la nariz a trompadas. Repudio enérgicamente estos ataques violentos, vengan de quien vengan. Nosotros vamos a seguir reuniéndonos con los vecinos y dialogando.


También le dedicó a los hechos tres entradas en el Twitter, y luego se llamó a silencio hasta el día de hoy, lunes 4:
En reunión con vecinos, entraron 20 patoteros Nos pegaron, nos insultaron, nos tiraron huevos y vinagre. Según vecinos, son de La Campora
Nunca viví algo así. Le pegaron a una señora mayor, una chica con el ojo morado y a uno de mi equipo le partieron la nariz de una trompada.
Lamento y repudio enérgicamente estos ataques violentos, vengan de quien vengan. Nosotros vamos a seguir dialogando con los vecinos.

Llamativamente, según INFONews,  dos días después declaró: “No sé si eran de La Cámpora. La denuncia la hicieron los vecinos. A mí personalmente no me tomaron declaración, pero por supuesto estoy a disposición de la Justicia. Lo que tengo es que una de las personas me dejó el volante que repartían en la esquina, según la gente, algunos de los que entraron”.
Digo “llamativamente” porque apenas después del ataque la Policía Federal ya había detenido a una persona vinculada, que se identificó como barrabrava del Club Comunicaciones. Este hombre, que según informó la Policía tiene 33 años, quedó detenido en la Comisaría 41 y pertenecería a la facción más dura de la hinchada. También informaron que los agresores eran un grupo de vecinos y socios del Club Comunicaciones, que entró en quiebra en el año 2000.
En este punto se vuelve necesario recordar que existe un conflicto de intereses entre el club y el Gobierno porteño, ya que este aspira a levantar la quiebra para quedarse con la gerencia de la institución. Este escenario se complejiza aún más si también recordamos que el Sindicato de Camioneros está interesado en quedarse con el club. Este relato no son meras especulaciones: en este momento se está a la espera de una resolución de la Justicia, que debe decidir quién se hace cargo de la institución.
En resumidas cuentas, hay tres actores en juego que podrían tener participación en el incidente, ninguno de los cuales parecería ser La Cámpora. Pero, a la vez, es en este juego de intereses que se comprende por qué Rodríguez Larreta pretende desviar el foco de la atención hacia otros conflictos, aunque le cueste levantar un nuevo frente de tormenta.

Más allá de este relato de los hechos, lo más interesante es lo que no está, lo silenciado, de lo que no hay.
En primer lugar, no hay ninguna referencia en el Twitter de Mauricio Macri -Jefe de Gobierno del que Rodríguez Larreta es Jefe de Gabinete- sobre estos incidentes. Ese día se limitó a escribir “Tonia en guerra c la espinaca !!” incluyendo fotografía. Y al igual que Rodríguez Larreta, el día 3 se llamó a silencio.
Por su parte, poco tuvo para decir Diego Santilli, Ministro de Medio Ambiente y Espacio Público, a pesar de que no sólo este hecho, sino los cacerolazos que acontecieron ese mismo día (y el anterior) y el sí brutal ataque a camarógrafos de canal 7 sucedieron en ámbitos públicos. Como si no se tratara más que de un simple ciudadano manifestando su solidaridad, les dedicó dos twits:
Lamentable la agresión a @horaciorlarreta y vecinos en V del Parque. No puede ser que pasen estas cosas en la Argentina de hoy.
Desde ya que también repudio la violencia ejercida contra el equipo periodístico de 678. La violencia debe ser PASADO en Argentina
Quizás, con esa actitud prescindente, Macri y Santilli se estén desmarcando de un problema que los ensucia, y quieran evitar todas las salpicaduras posibles. Si tienen suerte, y evitan ser implicados, tal vez el tema salga de los medios antes de que alguien los relacione con él. Pero no olvidemos que de lo que se trata es de un conflicto por quién se hará cargo del club, algo en lo que los tres tienen injerencia directa según sus cargos y las funciones adscriptas a ellos. De ninguna manera se trata de un grupo de patoteritos que se entretuvieron pegándole a Larreta y a inocentes vecinos.
Y ahí viene otra cuestión sobre lo que no aparece, lo que no se dice, lo que no hay. Me tomé el trabajo de buscar todas las imágenes que se estuvieron publicando sobre los hechos.  Si aparece alguna que no he logrado encontrar y contradice lo que voy a afirmar, ruego que me la envíen y prometo corregir de inmediato la publicación y hacer todas las disculpas y aclaraciones del caso. Pero lo cierto es que he buscado y mucho. Y he hecho una comparación de lasimágenes cuya publicación se ha repetido.

Lo primero que llamó mi atención es la sobreabundancia de imágenes en un sentido y la ausencia en otro. Esto me hace suponer que no se trató de la impericia de quien sacó fotos en medio de un problema y no registró lo importante. Está muy bien registrado lo que se quiere mostrar: se ve el antes y el después. ¿Ninguna del momento de un golpe, el vuelo de un huevazo, la irrupción de la patota violenta? Con esto no estoy diciendo que no haya ocurrido que un grupo de violentos interrumpiera la reunión: lo que estoy cuestionando es el grado de violencia. No se ha dado a publicidad ni una imagen de alguien siendo pateado en el suelo, como se relató. No hay una fotografía de una nariz rota a patadas, ni de un ojo amoratado. La única imagen que muestra que algo pudo haberle sucedido a una persona, son las marcas de salpicadura de huevo fresco en la parte trasera de la pierna de un pantalón femenino. Luego algunas sillas caídas, algunas mesas corridas, las paredes algo manchadas… nada como lo que se relató. Nada que con un balde, un trapo y detergente no pueda solucionarse.
Y la tercera ausencia, quizás la más grave. Otra cosa que no hay es la denuncia –según él mismo cuenta- de Rodríguez Larreta frente a la policía. ¿No es su obligación, no ya como funcionario sino como ciudadano, denunciar los delitos que presencia? ¿Por qué no lo hizo? No me gustaría pensar que para evitar la falsa denuncia, o sea, incurrir en un delito. Es fácil acusar a alguien de un hecho cuando se lo hace ante los medios, pero la falsa denuncia frente a la policía tiene otras consecuencias legales.
¿Si creo que el incidente lo armaron Rodríguez Larreta y el Gobierno porteño? De ninguna manera. Sí creo que, una vez ocurrido, aprovecharon la ocasión y reconstruyeron la historia. Como bien sabemos, la historia siempre la escriben los que ganan. Es que si uno se apura y la escribe antes, es la propia versión la que nos da las de ganar.