lunes, 16 de julio de 2012

Claros, oscuros y grises de un gobierno nac&pop




El 25 de marzo de 2010, en este mismo blog publiqué un posteo que comencé con el siguiente párrafo:

No la voté y probablemente nunca lo haga. Pero, viniendo de la izquierda del radicalismo y no sintiéndome ya representada por ningún partido, me sorprendo con más acuerdos con este gobierno que con cualquier otro del que tenga memoria.

Poco más de un año y medio después, estaba votando a Cristina por primera vez. ¿Qué fue lo que me llevó a hacerlo? ¿Y por qué sigo apoyando a este gobierno?

Quizás, antes de comenzar a hacer una lista -seguramente incompleta- de lo que considero sus aciertos, convenga una aclaración: en primer lugar lo apoyo porque, en tanto gobierno, es el que nos está gobernando (tautología de Perogrullo si la hay), y de su suerte depende la nuestra. No le deseé la caída al gobierno menemista –al que estuve más opuesta de todos los gobiernos constitucionales- así que no me imagino tampoco complotando contra ningún otro. Mi postura, siempre, ha sido constructiva. Aún desde la más descarnada crítica. Hecha la aclaración, continúo:



Algunos aciertos que le reconozco a este gobierno:

·         La reestatización de Aerolíneas Argentinas e YPF. Se trata de áreas estratégicas para el Estado y, como tales, deben estar en manos del Estado. En el caso de AA, porque su función primordial es garantizar la conectividad del país, y por eso es irrelevante si da ganancias o pérdidas. Más aún, creo que, en tanto su función es garantizar la conectividad del país, lo esperable es que se gestione con un cierto nivel de pérdidas previsibles, ya que debe atender aquellas rutas estratégicas pero no rentables, y por lo tanto desatendidas por otras compañías. En el caso de YPF, en cambio, creo que debe gestionarse de modo que se viabilice todo su potencial –directo e indirecto- para generar riqueza: directo por la explotación de sus recursos, e indirecto por las posibilidades que abre para el desarrollo económico del país.

·         He festejado, también, la recuperación de los fondos de las AFJP. Creo en un sistema jubilatorio solidario, de reparto, que se sostiene con los aportes de los trabajadores. Creo profundamente en la ética y la pragmática sobre las que se asienta. Y por eso estoy en contra de su privatización -con la misma fuerza de convicción- porque no se garantiza siquiera la conservación del capital individual aportado.

·         Celebro la Ley de Movilidad Jubilatoria, que ha creado –por primera vez- un mecanismo de ajuste de los montos jubilatorios. Y el 95% de la cobertura previsional.

·         Apoyo la promoción de obras públicas y de la construcción, como generadoras de trabajo a la par que se mejora la calidad de vida, sobre todo cuando se articulan con proyectos de desarrollo social y económico; los programas de apoyo a los microemprendimientos y las PyMES; el subsidio a empresas y las diferentes acciones de promoción del consumo.

·         Estoy de acuerdo con el control del comercio exterior: necesitamos promover la industria nacional, y no es posible hacerlo cuando el mercado interno está inundado de productos importados a bajo precio. Además, no es conveniente ser descuidados en este sentido: vivimos en un mundo que se vuelve progresivamente más protector de sus fronteras económicas; mal que nos pese tener que desacostumbrarnos a las comodidades que vivimos durante lustros de laxitud en los controles comerciales. Comodidades que hemos pagado, según las épocas, con la pérdida o la no generación de nuevos puestos de trabajo.

·         En este contexto, no sólo estoy de acuerdo sino que creo que es imprescindible la Asignación Universal por Hijo. En parte, porque ayuda a los hogares más vulnerables, y en parte porque colabora en acciones de control que de otro modo son difíciles de llevar adelante: sobre la escolaridad y el cuidado de la salud de los niños y adolescentes. Reconozco, sin embargo, que el control de la escolarización requiere de mecanismos que todavía hay que ajustar.

·         En una misma línea con estas acciones, no he visto inyectar tanto dinero en educación como en los últimos años: no sólo a través de los planes de entrega de las netbooks, sino en equipamientos de laboratorios y bibliotecas escolares, en los programas de subsidios a las escuelas para destinos diversos, en el pago de becas a estudiantes de las áreas educativas que se desean impulsar. Viniendo de semejante retraso, seguramente esta inversión es insuficiente. Pero se está haciendo. Aunque espero mucho más. Y así como se está haciendo en Educación, se está haciendo en otras áreas vinculadas, como en Ciencia y Tecnología.

·         Y hablando de inyectar dinero, próximamente se va a devolver prácticamente la totalidad de dinero que había quedado aún atrapado por el “corralito del 2001” (quedará una pequeña parte residual que será liquidada el año que viene).

·         Adhiero a la Ley de Medios Audiovisuales. La batalla mediática descarnada a la que asistimos actualmente no hace más que confirmar lo acertado de la dirección de esta ley: las mismas acciones que los medios concentrados llaman “censura” cuando se realizan en un sentido contrario a sus deseos, son llamadas “decisión empresarial” cuando los benefician. Para quienes vivimos en el área metropolitana de Buenos Aires quizás sus beneficios no son tan evidentes, y los pensamos sólo desde disquisiciones ideológicas, pero para quienes viven en el interior del país seguramente está claro que los medios hegemónicos, con una visión fuertemente centralista, no dejan lugar a los intereses locales. Y allí los tenemos, protestando cuando, aún dominando sobre la mayoría de las repetidoras, no alcanzan a cooptar el horario deseado en una. Cuando en diciembre venza el plazo de desinversión para el Grupo Clarín, veremos si se cumple el compromiso que ha asumido el gobierno de controlar que, en la misma medida, desinviertan los otros grupos –afines u opositores- que también han concentrado medios, aunque en menor medida.

·         Reconozco el evidente respeto a la libertad de prensa, opinión y expresión. Es más, hago uso  de ella. Las quejas de algunos medios respecto del avasallamiento de estos derechos no hace más que confirmar su existencia. Y todos los casos –al menos los que recuerdo- de denuncias de extorsión por estas causas, en realidad consistieron en la exposición pública o la persecución penal de delitos. El respeto a la libertad de prensa se ha sostenido, incluso, en el reconocimiento del derecho a difundir mentiras: hay una práctica bastante extendida entre diversos diarios de publicar noticias cuyos títulos y volanta en nada coinciden con el cuerpo de la información… pero escriben lo que quieren instalar donde saben que la gente lee, y se preservan en el cuerpo de la nota de ser acusados de difamación. Lo que también advierto es una actitud sumamente hipócrita en muchos medios –grandes y pequeños- opositores a los distintos gobiernos (nacional, provinciales o municipales) que reclaman para sí algo que no están dispuestos a reconocerles a los demás: así, los critican impiadosamente, pero ante el menor cuestionamiento los acusan de estar violentando sus derechos.

·         Adhiero intelectual y visceralmente a la política de Derechos Humanos. Sigo con sumo interés todos los juicios a los asesinos, apropiadores de menores y cómplices económicos y políticos de la última dictadura, tanto militares como civiles: ha sido un largo camino iniciado por Alfonsín y que ahora ha encontrado su condición de posibilidad y la voluntad política para transitarlo (después de los largos silencios de los gobiernos de Menem, De la Rúa y Duhalde, y de muchos de sus políticos y funcionarios). Política de Derechos Humanos que no estaría completa si no se hubiesen sancionado la Ley de Matrimonio Igualitario y la Ley de Identidad de Género; pero tampoco si no contáramos con la Ley Integral de Protección a la Mujer, la reciente figura de Femicidio y el derogamiento del Avenimiento.



Por supuesto que no todos son aciertos. Hay zonas oscuras que creo necesario iluminar, con la misma convicción y apasionamiento:

·         Así como festejo la reestatización de YPF, creo que estamos en peligro de volver a caer en graves errores si no revemos toda la política sobre nuestra matriz energética. Hay que redefinir urgentemente las condiciones de producción, transporte y distribución del gas y la electricidad, así como los contratos de las compañías implicadas y su cumplimiento. Y ya que estamos, si no es mucho pedir, la provisión de agua potable y el sistema de cloacas. En esta misma línea de razonamiento, asocio otra preocupación: la explotación de los recursos naturales. Creo que la política nacional -y el modo en que enmarca las políticas provinciales- es, al menos, lábil. Si bien es cierto que la necesidad tiene cara de hereje, hay herejías que se pagan caro, y eso está sucediendo con la postura del gobierno frente a la megaminería. Quizás el problema no se vea claramente porque las consecuencias son de largo plazo, y hay una cierta tendencia -no sólo en este gobierno- a tratar políticas que deberían ser de Estado como cuestiones de gestión de gobierno. Un claro ejemplo es la Ley de Glaciares y sus avatares hasta que logró ser aprobada, aunque para su aplicación plena falta todavía un largo camino. Otro ejemplo, es la falta de controles respecto de las sustancias que se usan para el control de plagas y el desmalezamiento, controles que difícilmente van a ajustarse a políticas centradas en lo ambiental y la salud pública, dadas las ganancias que permiten generar en el campo.

 
·         Creo que también es urgente la revisión de todo nuestro sistema de transportes. Y debería comenzarse por el transporte ferroviario: haciendo cirugía mayor si es necesario. La política de desguace que dio sus golpes finales en la década de los ’90, y que llevó a un crecimiento inconmensurable del tráfico en las rutas con todos los inconvenientes que ha acarreado, debe ser revisada de inmediato. Pero no desde el voluntarismo de los discursos y las acciones de emparchamiento, sino desde una mirada refundacional del sistema ferroviario y de las políticas viales, como subsistemas de un desarrollo económico socialmente sustentable.

·         Si bien aplaudo la Ley de Movilidad Jubilatoria y la cobertura del sistema, sostengo con convicción plena el reclamo por el 82% móvil. La movilidad es buena como paso previo, a la espera de la posibilidad. Una posibilidad que debería ser concretada en lo inmediato.

·         Otro sistema que requiere de urgente revisión es el Tributario. Nuestra matriz tributaria está atravesada por la regresividad. Quizás los puntos más álgidos son el IVA –en su esencia, el impuesto más regresivo de todos- y la no tributación de la renta financiera. Pero también es necesario rever la posibilidad de excluir a la 4º categoría del Impuesto a las Ganancias. Y, conjuntamente, la revisión de los topes para el pago del salario familiar.

·         Respecto de la Ley de Medios, también deberían revisarse con igual celo las actividades, prestaciones, beneficios y obligaciones de las compañías que proveen servicios de telefonía.

·         Una última zona oscura, quizás no grave directamente, pero sí creadora de un clima enrarecido y molesto, capaz de promover escaladas violentas, es la tendencia a la confrontación continua. Este clima se ha instalado de tal manera que ya no es posible, en casi ningún ámbito de la vida cotidiana, hacer una observación en favor ni en contra de ninguna medida de gobierno, o acción política o de los medios de comunicación, sin volverse objeto de una catarata de agravios y descalificaciones –desde uno u otro sector, según sea el caso-. Un punto particularmente oscuro está dado por lo que podríamos denominar “la interna peronista”. Quizás por cierta tendencia a la pasividad de la oposición, bastante desdibujada de la arena pública, las rencillas privadas propias de las internas partidarias del partido gobernante se están dirimiendo frente a todos. Y ese cambio de escenario, llevando a lo público lo que debería ser privado, ha cambiado también algunas estrategias de presión y negociación, elevando a cuestiones de gobierno conflictos que deberían mantenerse domésticos a los partidos. En este contexto es que pueden interpretarse, por ejemplo, la distribución discrecional de fondos a las provincias (fondos que, como en el caso de la Coparticipación Federal, les pertenecen), o las sobreactuadas diferencias entre gobernadores entre sí, o con sus vices.



Creo, asimismo, que hay algunas zonas grises. Zonas en las que no es fácil llegar a acuerdos, ni a convicciones plenas respecto de qué es lo conveniente o lo correcto, por la complejidad de los problemas que abordan. Y que por eso requieren de un debate honesto y abierto de todos los sectores de la sociedad; un tipo de debate que –me duele reconocerlo- al menos hoy no creo posible:

·         Uno de estos problemas son los controles sobre las monedas extranjeras. Acuerdo con que es necesario tener una política cambiaria férrea, dado el contexto de crisis económica mundial que estamos transitando, y los compromisos que se deben afrontar. Compromisos entre los que está el rescate de los bonos por el corralito; en un contexto de crisis donde algunos financistas –desde los medios hegemónicos- recomiendan sacar el dinero del país, comprar empresas en crisis para vaciarlas, y evadir impuestos. Pero también creo que es difícil marcar la frontera de esos controles. Y me da la sensación de que al gobierno le está pasando lo mismo: parecería que se está actuando por ensayo-error, partiendo de ciertas hipótesis que son sometidas a prueba en la realidad, y de ahí los avances y retrocesos permanentes que generan tanta confusión. Si la honestidad fuese una posibilidad, lo conveniente sería decir que están viendo qué hacer y cómo. Pero, en política financiera, no hay nada más peligroso que mostrar debilidad. Y la duda es leída como tal.

·         Otros dos grandes puntos grises son la despenalización del aborto y del consumo de marihuana. Ambos porque no pueden ser discutidos en aislado, sino que requieren de replanteos tanto a nivel educativo como sanitario. Consecuentemente, según el modo en que sean planteados pueden aportar grandes soluciones, o sumar tragedias.

·         Como un tercer punto gris, creo que hemos perdido una enorme oportunidad: las retenciones móviles para el campo. Si se hubiese aprobado la famosa “125” que tantos problemas causó, hoy estaríamos todos más contentos: la gente del campo incluida. Por no aceptar aportar más cuando ganaron más, se perdieron la posibilidad de aportar menos cuando ganaron menos. Aunque ahora estén de buenas con la soja en alza, saben –porque lo experimentaron recientemente- que las cotizaciones son cíclicas. Debería volver a presentarse el proyecto. El problema es que cuando un sector está dispuesto a consensuar, es justo cuando el otro no está interesado en sentarse a negociar. Hacen falta anteojos para ver de lejos: los que están usando –unos y otros- los ata a la coyuntura.

·         Un inmenso punto gris es la corrupción. No voy a caer en ingenuidades del tipo: este gobierno es corrupto. Todos los gobiernos lo son. Está en la naturaleza de los gobiernos serlo, en tanto se rigen por la lógica política. Pero la ética es del dominio de las personas, de modo que las personas –aún quienes forman parte de los gobiernos- pueden ser corruptas, o no. Por eso es que la corrupción la pongo en esta zona gris, y no como un inmenso punto negro: cierta corrupción es inevitable, la cuestión es qué se hace con ella. Y hay demasiadas sospechas y algunos casos concretos de corrupción con los que, al menos desde lo evidente, parece no estar haciéndose demasiado. Aunque una de las cosas que aprendí de este gobierno es que muchas veces se despacha con algo cuando nadie había advertido que se estaba trabajando sobre eso. Veremos…

·         Un último punto gris al que voy a hacer alusión es esta nueva tendencia que ha dado en llamarse “Cristina eterna”. Si bien la Presidenta no ha dado muestras de estar a favor de una reforma constitucional que habilite un nuevo período presidencial, lo cierto es que la insistencia en el tema de ciertos ultrak y ultracristinistas ha instalado el tema, del que se han hecho eco los medios opositores, para descalificarla. Un tema que no creo que esté en la agenda presidencial, pero que quizás debería ser aclarada esta ausencia –y la voluntad de que así continúe- con mayor vehemencia para no dar lugar a especulaciones vanas. Lo que torna gris esta cuestión es que, lo que la vuelve verosímil –aunque no sea cierta- es que no es posible vislumbrar una figura clara que se recorte en el horizonte cristinista de cara a una futura candidatura presidencial. Consecuencias no deseadas de los liderazgos tan marcadamente personalistas…




El nuevo -gran- triunfo del Club de los Malos


Cuentan los que saben –y son pocos quienes los conocen de cerca- que ayer al mediodía los jerarcas del Club de los Malos se juntaron en el comedor privado de la sede del Club a festejar a lo grande. ¿Qué festejaban? Que, finalmente, habían logrado cooptar la voluntad de uno de sus más acérrimos enemigos: justo ese que se había dedicado a anunciar a los cuatro vientos la existencia del Club. Finalmente, ya no quedaba nadie para hablar de ellos desde la vereda de enfrente… Pronto serían olvidados. Como tantos otros, ahora sí, pasarían a formar parte de esa galería de presuntos inexistentes personajes horrorosos de los cuentos de hadas. Esos que sólo nos asustan en los malos sueños.

¿Cómo lo lograron? De la manera más bellamente sencilla. Con esa sutileza que les sienta tan bien: rutinización. Lo dejaron acercarse tanto que se volvieron habituales. Y lo habitual se vuelve rutina. Y la rutina se naturaliza. Y la naturalización crea la apariencia de inevitabilidad: así son como son las cosas, y no pueden ser de otra manera. Más aún, como el hábito también hace al gusto, las cosas no sólo son lo que son, sino que nos gustan tal y como son. ¿Para qué esforzarnos por cambiarlas?


Con todos ya sentados, el lector designado extrajo un diario de su maletín. Lo abrió lentamente. Se acomodó con parsimonia los anteojos -esos de leer de cerca- carraspeó para aclararse la voz, y leyó enla página 2 una parte de su párrafo preferido –esa que ya tenía marcada-:

 Saldaña transpira y piensa en el gordo Sosa, su contador. Recuerda cuando le pidió que le haga la declaración de impuestos. Presentemos algo en la AFIP, dijo Saldaña. Y Sosa le dijo que se deje de joder, que mirá si te van a venir a buscar a vos, Saldaña. Con los quilombos que tienen estos tipos, ¿se van a poner a investigarte a vos? ¿Quién carajo te crees que sos Saldaña? Y ahora Saldaña está allí en boca de la Presidenta, por cadena nacional.”

El lector ahogó un risa entre dientes, se reacomodó los anteojos, y volvió a carraspear. No podía creer que hubiese sucedido tan pronto… Y los demás se reían con él. Y sí, cómo no iban a reírse, si se estaba viniendo lo que se vino. El bueno de Alejandro estaba a punto de confundir el eje de la cuestión… Carraspeó y siguió leyendo:

La cadena nacional había interrumpido los programas, entonces todos se enteraron de que Saldaña es un boludo (al) que se le ocurrió decir que la venta de propiedades se frenó y encima no paga sus impuestos.”

Un tipo que labura en una simple inmobiliaria y que, por culpa del boludo de Sosa que le dijo que no pasaba nada, no presentó la declaración jurada.”

El lector elevó la vista y le concedió unos segundos de silencio a quien preside la mesa. Segundos suficientes para que pudiera cruzar miradas con su asesor financiero. Ese mismo cuyas instrucciones, por interpósita persona, están leyendo tantos contadores, seguramente como hace el gordo Sosa. Ambos sonreían satisfechos.

El lector volvió a acomodarse los anteojos, y continuó leyendo:

Dios mío Saldaña. Abriste la boca Saldaña. Debiste decir que los departamentos se venden como pan caliente, Saldaña. Te pasaste de vivo, Saldaña. Te equivocaste de país, Saldaña.”

Ahora sí: la risa -hasta ahora ahogada- se convirtió en carcajada. Una carcajada a coro, estentórea, de esas que llenan los ojos de lágrimas y terminan cuando un acceso de tos les pone límite. “Te tenemos Alejandro: lo escribiste. Ya no vas a poder negarlo: lo tenemos impreso, lo logramos. Lo logramos. Seguramente por un segundo pensaste escribir:

Dios mío Saldaña. Debiste haber pagado tus impuestos, Saldaña. Te pasaste de vivo, Saldaña. Te equivocaste de país, Saldaña.”

Pero no, ahí está lo que escribiste, y ya lo deben haber leído millones: no vas a poder negarlo. Lo logramos.

Y aunque después hayas escrito:

Acá hay que pagar impuestos, Saldaña. Acá no se jode Saldaña. Acá te agarra la Presidenta de la Nación y te escracha por televisión, en cadena nacional, en HD, con traducción para hipoacúsicos y todo.”

Porque lo que escribiste escrito está; y lo que no escribiste, quedó sin escribir. Porque aunque te editemos en la web, como hicimos con el gordo Lanata, ya está. Y no vas a poder negarlo. Lo logramos.”



Cuentan los que saben –los pocos que los conocen de cerca- que en ese almuerzo se comió lo mejor que se puede comer, se bebió lo mejor que se puede beber, y se brindó tanto como se puede brindar.

Cuando llegó el momento del café, dejaron el comedor privado y pasaron a la sala donde reciben a las visitas. Esas a las que les hacen creer que forman parte de la mesa chica, y convidan con bebidas de calidad media para abajo, trasvasadas en botellas Premium. Y sólo porque les divierte verlos presumir…

Fueron entrando de a uno y a su tiempo, para que el convidado no notara que ya estaban juntos desde antes. Después de los saludos de rigor y las trivialidades propias de las charlas de cortesía, el lector se calzó nuevamente los anteojos y, como quien no quiere la cosa, lo felicitó por su última publicación, que leyó para todos:

Este señor Toselli sólo se animó a decir algo que nosotros desde InversorGlobal venimos diciendo desde hace 10 meses: Los precios inmobiliarios no tienen otra posibilidad más que bajar…

Fuerte, ¿no?

Parece que la única forma de pensar diferente en la Argentina es teniendo las cuentas en orden…”

Esta vez, nadie rio –gente de modales sofisticados como son-. Pero todos sonrieron satisfechos. Federico más que ninguno, creído como está de ser un gurú financiero.


El largo brazo del Club está llegando a todos lados.


viernes, 13 de julio de 2012

La triste y trágica historia del evasor Toselli y su malvada Presidenta


En las últimas horas la inmobiliaria de la firma Toselli & Fuentes S.R.L. ocupó mucho espacio en los medios, pero no del modo en que suele hacerlo. Pasemos a contar la historia, que tiene mucho de cuentito:

Resulta que, cuentan algunos medios periodísticos, una vez la presidenta Cristina Fernández se enojó con los empresarios inmobiliarios Rodrigo Saldaña y Jorge Toselli por haber criticado al gobierno por las bajas en las ventas de su rubro, queja que -con culpabilización incluida- había quedado registrada en una nota periodística. Cuentan los medios que el enojo de la presidenta no quedó silenciado en la intimidad, no conforme con simplemente hacerlo público, lo desató por Cadena Nacional. Y 24 horas después, cuentan los que cuentan, la AFIP dispuso la inhabilitación de la empresa inmobiliaria de la que los quejosos forman parte. Fin del cuento.



Salgamos un poco del cuento, y abramos la información. La inmobiliaria de la que estamos hablando es JT Inmobiliaria, de la firma Toselli & Fuentes S.R.L., de Jorge Toselli, Alberto Rossaroli y Rodrigo Saldaña. La sanción, que no recayó sobre las personas sino sobre la firma, consistió en el bloqueo del Código Único de Identificación Tributaria (CUIT) de la inmobiliaria, por lo que no podrá operar mientras la misma esté vigente. Se trata de una sanción que podría levantarse en forma automática al presentarse las declaraciones juradas faltantes. Y este es, justamente, el eje de la cuestión: la sanción se produjo porque la firma no presenta sus declaraciones juradas desde el año 2008.



Algunas curiosidades

A pesar de que la sanción llega como respuesta a una falta grave, TN elige hablar de “el ataque presidencial”. En su página publica que “El ataque presidencial generó la solidaridad de los colegas de Toselli. "Las declaraciones de esta inmobiliaria no hacen más que reflejar una realidad. La caída en la ventas en el semestre ronda entre 18 y 20%, y si se anualizan los datos de los últimos meses estaríamos a las puerta de un año para el sector peor que 2001", señaló Néstor Walenten, presidente de la Cámara Inmobiliaria.” Algo que en realidad es difícil de constatar, ya que –como hemos dicho- no presentaron las declaraciones juradas a través de las cuales se pueda verificar la merma.

Clarín, por su parte, sugiere que la sanción se debe a los comentarios que publicó:  La inmobiliaria Jorge Toselli Brokers SRL –investigada por el Gobierno a partir de que su dueño comentó en este diario el parate de las ventas del sector– sufrió la suspensión de su CUIT y por eso no puede operar comercialmente.” Y esto a pesar de que reconoce que podría haber otras razones, aunque las relativiza: “Por no haber presentado las declaraciones juradas de los últimos ejercicios fiscales, según la información oficial, el organismo que conduce Ricardo Echegaray, bloqueó el Código Único de Identificación Tributaria (CUIT) de la empresa.” De paso, con esta interpretación abona a las continuas denuncias, nunca probadas, por las supuestas restricciones a la libertad de expresión y censura de la que serían objeto el Grupo y sus productos.

Lo cierto es que, detrás del relato de unas cuantas verdades, se están tratando de ocultar otras, que no conviene que salgan a la luz.



Las verdades que se cuentan son:

1.      En el comunicado por cadena nacional del miércoles 11 de julio, la presidenta relató que después de leer la referida nota periodística publicada por el Diario Clarín, le pidió a la AFIP información con la evolución comercial de la empresa, a fin de tener datos fehacientes sobre la evolución de su actividad tras las restricciones a la compra de dólares para la adquisición de viviendas, según había contado el titular de la empresa, Jorge Toselli.

2.      A raíz de esa averiguación se constató que la última declaración jurada había sido presentada en el año 2008.

3.      En razón de esto la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) le bloqueó el Código Único de Identificación Tributaria (CUIT) a la inmobiliaria, y según los tributaristas consultados tanto por Clarín como por La Nación se trata de una sanción que debería levantarse en forma automática tras la presentación de las declaraciones juradas faltantes (nada dijeron de que se trate de una medida inconstitucional).

4.      En ninguna parte del discurso la presidenta comentó algo sobre la situación del mercado inmobiliario respecto de la compra y venta de inmuebles después de las restricciones aplicadas a la compra de dólares.



Algunos ejemplos sobre el modo en que se adjetiva:

1.      Ya vimos que TN elige hablar del “ataque presidencial” que “generó la solidaridad de los colegas de Toselli” poniéndolo en el lugar de víctima.

2.      En una misma línea, para Clarínfue víctima el empresario por prestar su testimonio sobre el nivel de la actividad”. Y, sugestivamente, agrega que sus colegas (no aclara cuáles, pero los generaliza)  tildaron la represalia contra Toselli, de “inconstitucional “. No los juristas, no los tributaristas: los colegas. Hombres letrados en leyes, si los hay. Y, sobre todo, anónimos. En la misma frase usa, además, la palabra “represalia”. Y más adelante suma la idea de “escrache oficial sobre el empresario”.

3.      Por su parte La Nación publica que “apenas veinticuatro horas tardó el empresario Jorge Toselli en descubrir las consecuencias de la ira presidencial.” Y que “la acusación era que el empresario -que había aparecido el domingo pasado en una nota del diario Clarín quejándose de una caída en las ventas de propiedades como producto del cepo al dólar- habría omitido la presentación de sus declaraciones juradas desde 2007.” Sólo se trató de eso, para La Nación: simples omisiones… Grave, en cambio, le parece que la presidenta haya incurrido en “una serie de imprecisiones”, al confundir a Rossaroli  (quien aparece en la foto del diario Clarín) con Saldaña (a quien acusó de estar en falta con la AFIP). Y, sobre todo, que haya contado esto último.



Lamentablemente, como suele suceder cuando se apuran a sumarse a las críticas que hacen algunos medios opuestos al gobierno, sin asegurarse de la veracidad y completud de los datos, y sobre todo con exceso de confianza en honestidad de las interpretaciones que sobre ellos hacen, algunas voces de la oposición se alinearon a ellos:

1.      La Nación cita, entre otros, al jefe del bloque radical de diputados, Ricardo Gil Lavedra, quien habría advertido que "Fue un claro acto intimidatorio, impropio de la investidura presidencial. Este tipo de actitudes busca como efecto inhibir las opiniones contrarias a las políticas del Gobierno. Se observa, además, un pertinaz incumplimiento del Gobierno a la ley de medios que ellos tanto exaltan: esta norma contiene límites explícitos sobre el uso de la cadena nacional que la Presidenta vulnera sin tapujos."

2.      Según el mismo medio, y desde el Frente Peronista, el diputado Gustavo Ferrari coincidió: "La actitud de la Presidenta no estuvo dirigida sólo a la inmobiliaria sino a toda la sociedad, en una clara advertencia de que se utilizarán todos los instrumentos del Estado contra quien opine distinto al Gobierno. Así, se vulneran los dos pilares de la democracia: la igualdad ante la ley y la libertad de expresión”.

3.      Y citan a la siempre dispuesta diputada Patricia Bullrich, de Unión por Todos, quien sostuvo que el episodio es "gravísimo" e "incompatible con el sistema democrático"; y a  su inefable colega del GEN, Gerardo Milman, quien criticó el "abuso" por parte de la Presidenta de la cadena nacional y estimó que el Gobierno habría incurrido en una violación del secreto fiscal al develar la situación de la inmobiliaria en la AFIP.

4.      Por su parte, el jefe de bloque de Pro, Federico Pinedo, afirmó que "Es poco democrático que la Presidenta utilice la cadena nacional para agredir a un ciudadano que no comparte las políticas del gobierno.” Y su compañero del Pro, Julián Obiglio, agregó que “Estamos en el mismo camino que transitó Venezuela con (Hugo) Chávez, con más persecución a quienes piensan distinto.” Todos comentarios recogidos por La Nación.



Lo que ningún medio dice es que la no presentación de las declaraciones juradas es grave. Las inmobiliarias, particularmente, mueven montos de dinero que las hacen susceptibles de participación en múltiples formas de evasión y de lavado de dinero. Es por esto que me parece llamativo que estén tan dispuestos a salir en defensa de un evasor. Me parece particularmente llamativo que, desde los mismos medios desde donde se reclama con mayor fruición por el supuesto aumento de la inseguridad, se establezcan parámetros diferenciales entre delitos, como si los robos de guante blanco no debieran ser punibles, o al menos pudiesen ser tolerables, y no perjudicaran la calidad de buen ciudadano al que los comete. Hasta parecería que el problema no es el delito, sino la calidad de gente de quien los comete... en fin.




Quizás las cosas no deberían llamarme tanto la atención. Entre bomberos, se sabe, no se pisan la manguera; y negocios son negocios. Good show y papas fritas.

jueves, 12 de julio de 2012

¿Por qué se pelean Moyano y Cristina?




Ferro: vista desde el escenario donde minutos después iba a hablar Hugo Moyano, reelecto Secretario General de la CGT


Hace apenas unos meses, Hugo Moyano llamaba a los trabajadores a apoyar la reelección de Cristina. Hace apenas unos minutos, recientemente reelecto como Secretario General de una CGT fracturada, los invitaba a no votar a quienes no los respetan, en clara alusión a la misma Cristina. De amiga a enemiga; de seguida a repudiada; y todo en apenas unos meses... ¿qué les pasó?

Lo que les pasó -como conté, hace un tiempo, entre otras cosas, en un artículo de este mismo blog- tiene un nombre claro: Fondo Solidario de Redistribución. Ese es el nombre del culpable del enfrentamiento. Se trata de una caja millonaria que hoy supera los 11 mil millones de pesos y que se forma con un porcentaje que varía entre el 10 y el 20% —según el nivel salarial— de todos los aportes sociales de los trabajadores y empleadores. El dinero que se recauda tiene como finalidad apoyar a las obras sociales en los tratamientos de alta complejidad y cubrir los gastos administrativos de la Superintendencia de Servicios de Salud.

Ese dinero fue parte de un pacto de no agresión entre Moyano y el kirchnerismo en marzo del año pasado. El problema fue que el gobierno le liberó parte de los fondos –unos 300 millones- pero cesó el envío cuando la economía comenzó a volverse permeable a la crisis internacional. Y comenzaron las versiones acerca de la estatización de esa millonaria caja, una amenaza que si bien permanece latente incomoda –por decir poco- a Moyano. Sobre todo porque recientemente acaba de recibir un golpe, quizás inesperado. Resulta que a menos de una semana del primer acto de Hugo Moyano contra el kirchnerismo en la Plaza de Mayo, el Gobierno Nacional dio de baja el Régimen de Compensación de Aranceles (RCA) del examen psicofísico que deben realizar los camioneros una vez al año para conseguir o conservar su licencia de conducir. Por prestar ese servicio, que ahora deberán pagar las empresas contratantes, la obra social de Camioneros recibía un subsidio de unos $70 millones anuales.
Por la resolución 32/2012 publicada el 2 de julio en el Boletín Oficial y firmada por el ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo, no sólo se dispone dejar sin efecto el RCA “de la Evaluación Psicofísica de los Conductores Profesionales de Vehículos de Transporte Terrestre de Cargas Generales y Peligrosas de Jurisdicción Nacional”, sino que además se anula “la Formación Profesional de los Conductores de Vehículos de Transporte Terrestre de Cargas Generales de Jurisdicción Nacional”, que estaba a cargo de la Fundación para la Formación Profesional del Transporte.
Y no se trata precisamente de una suma menor: según informó el Diario Clarín el 3 de julio, la obra social de Camioneros recibía del Estado entre $ 320 y $380 por cada examen psicofísico realizado, mientras que a la Fundación le ingresaban otros $120 por cada chofer que tomaba el curso de capacitación.
La obra social de Camioneros estaba habilitada para realizar los estudios de revisación médica, oftamológica, dental y psicológica desde diciembre de 2003 por concurso público nacional CNRT N° 1/2003, al igual que la Fundación por el Concurso CNRT 3/2003. Solo en el mes de marzo de 2011, la obra social habría recibido por psicofísicos realizados un reintegro de $5.595.790 millones y según el balance de 2009 –el último difundido– de la obra social de camioneros, ese año realizaron 198.421 exámenes marcando un crecimiento del 3,3% respecto del año anterior.
Si bien la Resolución del 2 de julio no advierte sobre la caída del convenio con la obra social de Camioneros –prorrogado de hecho en 2011 porque la adjudicación fue observada–, no se descarta que las empresas pudieran exigir una nueva licitación para seleccionar al prestador del servicio.
Así, en los hechos la obra social del gremio conducido por Moyano vería afectada la cantidad de examenes que realiza cada mes, puesto que hasta ahora no solo los 200 mil camioneros afiliados al sindicato se realizaban los estudios, sino también personas sin empleo que apostaban a conseguir una ocupacíon en este rubro.

Con esta decisión -definida por Randazzo como un “acto de justicia”- el recientemente reelecto jefe de la CGT recibe un nuevo revés, que se suma al pedido de investigación de un negocio millonario en el puerto porteño. Esta investigación la estaría llevando el juez Rodolfo Canicoba Corral, a partir de una denuncia presentada por la Fiscalía Nacional de Investigaciones Administrativas (FIA), a cargo de Guillermo Noailles, por el presunto cobro de un canon ilegítimo a cada camión que ingresa al puerto de Buenos Aires a través de la empresa Ivetra SA, ligada a Moyano.
A través de la empresa Ivetra SA, de la que es miembro el abogado de Camioneros Daniel Llermanos, se cobra a cada camión que ingresa al puerto un canon de 14 dólares . La FIA denunció penalmente a Moyano e Ivetra por presunta “defraudación a la administración pública” . Y el propio ministro del Interior y Transporte lo denunció penalmente por el paro del transporte de combustible del mes pasado.


Otra razón que recalienta aún más el enfrentamiento es que hay más causas penales que penden sobre la cabeza de Moyano, y dadas las circunstancias, no es de paranoico ponerse suspicaz. La pregunta que se hace es: si esos expedientes los manejan jueces que supuestamente controla el kirchnerismo, ¿por qué seguían abiertos, si las relaciones eran amables y fluídas? Quizás hasta ahora sentía que esto le daba un margen de negociación al gobierno que lo dejaba en desventaja; ahora es más probable que tema ser el chivo expiatorio que cargará con las culpas. Y hasta quizás por eso es probable que su reelección frente a la CGT la sienta como una pobre victoria amarga: no son tiempos de centrales divididas, sino más bien de uniones, aún en el espanto... Una unión que quizás lleve las banderas de los  reclamos comunes, como el cese del pago del impuesto a las ganancias y la participación de los trabajadores en las mismas, o que incluso intente sumar a sectores hasta ahora reacios a su figura, a través de los pedidos por más seguridad, críticas a los controles sobre el dólar, y contra la inflación; una unión que, en fin, más allá de las razones explícitas, llevan el sello de la debilidad de las rupturas que las las uniones estratégicas y coyunturales no llegan a compensar.

En este contexto, una pregunta clave es si será cierto que, anticipando el quiebre real que hoy se verifica, el gobierno habría hecho contacto el año pasado con el Juez Oyarbide  para tener preparado un auto de procesamiento contra Moyano en el marco del expediente que investiga la mafia de los medicamentos.
Será cuestión de buscarse un sillón bien cómodo, y sentarse a esperar. Lo demás, sólo es cuestión de estar atentos a qué película nos van a pasar.




Claudia Rucci en el acto en Ferro


El guardaespaldas de Moyano, Dany "la muerte", con afiliados al gremio de camioneros